Las autoridades sanitarias del Reino Unido ha dictaminado que los niños de edades comprendidas entre los 12 y los 15 años deberían poder vacunarse contra el covid-19, pese a las críticas que suscita la idea.
El organismo de control de vacunas del Gobierno cree que los beneficios clínicos de estas inyecciones son demasiado mínimos para justificar su adminsitración, según The Guardian.
