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Busca a su hija raptada hace 26 años en Argentina, apareció una impostora y cree que tiene conexión con los secuestradores

Publicado:
Emmanuel Gentile
Marina Fernanda Aragunde desapareció en 1995. Los medios de Argentina contaron del "emotivo reencuentro" con su madre en 2019, pero pocos saben que el ADN dio negativo. ¿Qué llevó a la joven a querer empantanar la investigación?
Busca a su hija raptada hace 26 años en Argentina, apareció una impostora y cree que tiene conexión con los secuestradores

"No estoy nada bien. No sé cómo me mantengo parada", dice del otro lado del teléfono Marina Beatriz Aragunde. Con voz pausada y suave, cuenta que está agotada y que tiene miedo porque recibe amenazas, mientras debe batallar contra una fuerte depresión y esporádicos ataques de pánico. Lleva 26 años buscando a su hija sin descanso, desde que el 1 de febrero de 1995 la niña Marina Fernanda Aragunde, entonces de 4 años, fue raptada por desconocidos cuando jugaba en el jardín de su casa en Marcos Paz, provincia de Buenos Aires. 

Durante varias semanas, después de aquella fatídica tarde, se realizaron rastrillajes con más de 500 efectivos, perros y helicópteros de la Policía Bonaerense, pero nada alcanzó para dar con la pequeña, quien habría sido víctima de un ajuste de cuentas narco contra su abuelo paterno, Horacio Esquivel, ya fallecido. Si está viva, Marina debería tener hoy 30 años de edad.  

Separada del padre de su hija, Fernando Esquivel, casi desde el momento de la desaparición, esta mamá ya no sabe de dónde sacar fuerzas para seguir. Está completamente sola salvo por el apoyo de su marido y otros dos hijos, pero la causa permanece inmóvil en la Justicia, ya que su abogado le pide una suma de dinero, que no tiene, hasta para acercarse a los tribunales.

Aún así, desde la cuenta de Facebook 'Buscamos a Marina Aragunde' la madre sube fotos de la niña y videos en los que pide ayuda; muestra sus juguetes y exhibe el último vestido cuadrillé que usó en su cumpleaños, dos semanas antes de ser raptada. Pero solo recibe algunas palabras de aliento. Y datos falsos.  

El 23 de junio de 2019, una serie de mensajes vía Facebook hicieron que Marina Beatriz recobrara las esperanzas. La aparición de Valeria Ziggiotto, una joven que aseguraba ser en realidad su hija, fue reportada por todos los medios de Argentina y también por algunos del extranjero. El emotivo "reencuentro" de ambas en la ciudad de Rosario, Santa Fe, 24 años después, parecía el final feliz de una historia de película. Aunque todo fue un engaño que, a fin de cuentas, derrumbó doblemente la moral de Marina

Dos pruebas de ADN negativas fueron contundentes para descartar cualquier parentesco de esta mujer con Aragunde. Fue una gran decepción para la familia, pero la irrupción de Ziggiotto también abrió un sinfín de interrogantes y dejó entrever algunas pistas. Es probable que exista una conexión entre la impostora y los narcotraficantes que efectuaron el secuestro.

La propia Valeria le dijo a Aragunde que un tío de ella de la localidad de San Martín (al norte del Gran Buenos Aires) había hecho un trato con los Esquivel, y que de pequeña vio "mucha droga" alrededor de su entorno familiar. Sin embargo, ha dicho tantas mentiras que Marina no sabe qué es verdad y qué no. Y la chica nunca fue citada a declarar.  

Lo cierto es que, apenas descubrió Marina que se trataba de un engaño, comenzó a recibir amenazas en su cuenta de Facebook: "Que algo te quede claro, ya la encontraste, dejá de buscarla, dejá de revolver mierda. No sé qué carajo buscás, quedate en el molde que va a ser más fácil", le escribieron desde un efímero perfil de la red social. 

Y es que Ziggiotto tenía demasiados datos certeros sobre la historia de Marina y su familia. Insistió varias veces con una versión sobre sus "apropiadores", que fue fácilmente desmentida. Ziggiotto no sólo sabe bien quiénes son sus padres biológicos, sino que actualmente estaría viviendo con ellos en Escobar, provincia de Buenos Aires. 

Una impostora que sabe demasiado

"Cuando ella me contacta yo esperé que me hablara, no le daba información. Me dice que recuerda que una señora se la lleva, me la describe con las mismas características de la pareja del abuelo paterno de Marina: una verruga en la cara, pelo corto, las manos manchadas, unos rulitos cortitos. Eso ya me dejó pensando", dice Marina Beatriz en diálogo con RT. También le describió a los mejores amigos de su hija, un varón y una nena con los que andaba siempre; y algunos de sus juguetes. Incluso le preguntó si ella se había quemado la mano, algo que Marina no recordaba pero que pudo confirmar con familiares. 

"Todo lo que decía, le pegaba", dice y relata un momento en que se le heló la sangre: "'Esos rulos son míos, esos rulos te los corto'. Eso se lo decía mi hermana a ella. Cuando me repitió esa frase me descompuse"

Valeria Ziggiotto denunció a sus papás biológicos en una fiscalía de Rosario, según se pudo constatar. Esa extraña situación, y cierto parecido físico, la convencían cada vez más de que sí era su hija. "¿En qué cabeza cabe que una persona denuncie a sus padres si no hay una razón? Y aparte, los recuerdos que me dijo, que no están publicados en ninguna parte. Yo todavía no lo puedo creer", sostiene. 

Urgente protección para la madre

Dolida, Marina Beatriz necesita que los medios que dieron la noticia de la aparición de su hija ahora aclaren que fue un bulo, algo que hicieron muy pocos a pesar de sus intentos por hacer pública la situación. De esa manera, la búsqueda de Marina Fernanda puede seguir activa con la ayuda de toda la comunidad, tanto de Argentina como del exterior, ya que no se descarta que haya sido vendida o entregada en el extranjero. 

Por otra parte, es primordial para Aragunde que la Justicia investigue a Valeria Ziggiotto y a las personas que la llevaron a hacerse pasar por su hija. Al mismo tiempo, y de manera urgente, el estado de indefensión de Marina demanda protección para ella y su familia, algo que ya reclamó en la denuncia por amenazas, aunque sin resultados hasta ahora. 

La causa había sido archivada por el paso del tiempo, pero desde la aparición de Ziggiotto se reactivó, y ahora la lleva el juzgado de Garantías Nº 1 de Mercedes, a cargo del doctor Marcelo Enrique Romero. La última medida adoptada por el juez Romero fue en febrero de este año, cuando ordenó realizar una tercera prueba de ADN. El 10 de marzo de 2021 Aragunde se presentó, pero Ziggiotto no. 

Hay nombres, personas y grupos criminales que no se mencionan en esta nota por la seguridad de Marina Beatriz, que sigue desprotegida, mientras Marina Fernanda continúa sin aparecer.

Emmanuel Gentile 

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