El ministro de Salud de Brasil, Marcelo Queiroga, respondió con un gesto obsceno a una protesta de ciudadanos brasileños en Nueva York. Los hechos sucedieron este lunes por la noche, cuando Queiroga se trasladaba en un minibús como parte de la delegación del presidente Jair Bolsonaro, que tiene previsto intervenir este martes en la apertura de la Asamblea General de la ONU.
Cuando el ministro se dio cuenta de que se estaba produciendo la protesta en el exterior, se levantó y enseñó su dedo medio al grupo mientras agitaba las manos una y otra vez. La escena fue captada por uno de los asistentes a la concentración y dio la vuelta a las redes sociales.
Se trató de la segunda manifestación de este tipo que se encontró la delegación de Bolsonaro, que anteriormente se había topado con una protesta similar durante una cena en casa del embajador brasileño ante la ONU. Entonces, tanto Bolsonaro como Queiroga se limitaron a saludar a los manifestantes.
Jair Bolsonaro llegó a Nueva York sin haber sido vacunado contra el coronavirus. De todos los líderes del G20 (las 19 economías más importantes del mundo más la Unión Europea) presentes en el encuentro en la ONU, el presidente brasileño fue el único que declaró que no se había administrado el suero y que, de momento, no lo hará. "Todavía no", aseveró.