Microsoft ha publicado datos sobre un ataque de denegación de servicio distribuido (DDoS), que experimentó en agosto pasado y que representa uno de los mayores jamás registrados.
El ataque apuntó a un cliente europeo del servicio de computación en la nube Microsoft Azure y duró más de 10 minutos alcanzando el tráfico de 2,4 Tbps. Azure logró mantenerse funcional a lo largo del incidente, que se originó en unas 70.000 fuentes en varios países de la región Asia-Pacífico, como Malasia, Vietnam, Japón y China, así como EE.UU.
