El expresidente estadounidense, Donald Trump, fue interrogado este lunes en el marco de una demanda interpuesta por cinco manifestantes neoyorquinos, de origen mexicano, que acusan al equipo de seguridad del republicano de agresiones durante una protesta registrada el 3 de septiembre de 2015, en el marco de su campaña electoral.
En caso de ir a juicio, los demandantes quieren que el exmandatario pague indemnizaciones por daños, argumentando que él debía estar al tanto de que su personal de seguridad actuaría de "forma negligente o imprudente" contra manifestantes que le reclamaban por sus incesantes comentarios negativos hacia los mexicanos.
Tras testificar, en un interrogatorio privado en Nueva York, Trump apuntó en un comunicado de prensa que se sentía complacido por contar su propia versión en esa "ridícula historia", según reporta AP.
