Curtis Means ha entrado en el Libro Guinness de los récords como el bebé más prematuro, un año después de que naciera tras 21 semanas y un día de gestación, con menos de un 1 % de posibilidades de sobrevivir, según pronosticaba la Universidad de Alabama en Birmingham (UAB).
Curtis y su hermana gemela nacieron el 5 de julio de 2020, 132 días antes de la fecha prevista del parto, indica la página web del Guinness World Records. Los médicos advirtieron a la madre de la posibilidad casi nula de que sobrevivieran los bebés, de poco más de 400 gramos de peso.
Los hermanos fueron trasladados urgentemente a la unidad de cuidados intensivos neonatales, pero la hermana gemela no respondió al tratamiento médico y falleció al día siguiente. Curtis recibió atención médica constante, que regulaba su temperatura corporal y lo ayudaba a respirar y alimentarse y, al cabo de nueve meses, el niño fue dado de alta.

