Astrónomos revelan por qué el sistema solar podría tener la forma de un cruasán

Usando un modelo computacional de simulaciones de la heliosfera, los investigadores estudiaron el efecto que tienen las partículas de hidrógeno neutro sobre la forma de esta burbuja magnética protectora.

Un estudio reciente publicado en Astrophysical Journal revela por qué la heliosfera, la burbuja que protege al sistema solar de la poderosa radiación cósmica que emana de las supernovas, tendría la forma de un cruasán.

A diferencia de la mayoría de modelos que sugieren que este campo de fuerza magnético tiene la forma de un cometa de "cola larga", el año pasado, científicos determinaron que la heliosfera podría tener la forma de un extraño cruasán cósmico o incluso de una rosquilla.

Esta burbuja protectora adquiere esta forma debido a las partículas de hidrógeno neutro, llamadas así porque tienen cantidades iguales de carga positiva y negativa, sin carga neta alguna, que fluyen desde el exterior del sistema solar, concluyó el nuevo estudio, dirigido por Merav Opher, profesor de astronomía en la Universidad de Boston.

Usando un modelo computacional de simulaciones de la heliosfera, los investigadores descubrieron el efecto que tenían estas partículas neutras sobre su forma.

Al sacar las partículas neutras del modelo, los científicos observaron que los chorros provenientes del Sol se volvían súper estables. Por el contrario, al colocarlos de vuelta, "las cosas comenzaron a doblarse y el eje central comenzó a moverse, lo que significa que algo dentro de los chorros heliosféricos se está volviendo muy inestable", explica Opher en un comunicado.

Esa inestabilidad causaría perturbaciones en los chorros que emanan de nuestro Sol, provocando así que la heliosfera se divida y adopte la forma de un cruasán, concluyeron los expertos.

Específicamente, la presencia de partículas neutras chocando con la heliosfera desencadena el fenómeno conocido por los físicos como inestabilidad de Rayleigh-Taylor, que ocurre cuando dos fluidos de diferentes densidades chocan. Los materiales más ligeros empujan contra materiales más pesados creando formas irregulares, tal como sucede cuando el aceite se suspende sobre el agua.

Según los astrónomos, el nuevo hallazgo podría ayudar a comprender mejor el entorno de radiación del sistema solar fuera del campo magnético protector de la Tierra y la atmósfera.