Encontrar éxtasis en Instagram es más fácil que cerrar la sesión: la red social facilitaría a los niños el acceso a las drogas

Los menores de edad no solo pueden buscar drogas sin restricción alguna, sino que cuentan con la ayuda de los algoritmos de Instagram para ello, sostienen especialistas.

Un equipo de Tech Transparency Project (TTP) llevó a cabo un experimento para ver qué tan fácil es encontrar sustancias prohibidas en Instagram si el usuario es un niño o adolescente, y determinó que basta con tan solo dos 'clicks' para que un menor de 13 años dé con drogas potencialmente letales que están a la venta.

Los resultados de la investigación responden a algunas de muchas preguntas sobre los daños que puede representar esa red social para los menores de edad, un tema sobre el cual el director ejecutivo de la plataforma, Adam Mosseri, testificó ante el Senado este miércoles.

En el marco del experimento, los especialistas de TTP crearon en Instagram siete cuentas, haciéndose pasar por adolescentes de 13, 14, 15 y 17 años, y descubrieron que esa red social no solo posibilita la búsqueda de drogas sin restricción alguna, sino que la facilita con sus algoritmos al conectar directamente con los vendedores.

De esa manera, cualquier adolescente puede acceder fácilmente a cuentas que venden Xanax, drogas de fiesta como éxtasis, OxyContin (oxicodona) o fentanilo, un opioide responsable de muchas muertes por sobredosis entre menores y adultos en EE.UU. Y si se ponen a buscar alguna droga con un 'hashtag', Instagram, que sí prohíbe ciertas etiquetas relacionadas con sustancias ilícitas, como #mdma, ofrece alternativas con otros 'hashtags' utilizados para referirse a la misma droga.

La 'asistencia' de la red social para la compra y el consumo no termina ahí. Los investigadores descubrieron que cuando un usuario, en este caso adolescente, empieza a seguir a un narcotraficante, la plataforma pasa a recomendarle otras cuentas similares que también venden drogas. Así, violando sus propias normas comunitarias, que explícitamente prohíben "la compraventa de drogas o fármacos", Instagram posibilita este tipo de negocios en su plataforma y no parece hacer nada para impedir la participación de los menores de edad.

En síntesis, según la denuncia, acceder a las drogas mediante esa red social resulta más fácil que cerrar la sesión: a diferencia de los dos 'clicks' necesarios para encontrar sustancias prohibidas, se necesitan cinco 'clicks' para salir de la cuenta.

Tras la investigación de TTP, Instagram afirmó que 36 de las 50 publicaciones denunciadas por el equipo no violaban sus reglas, a pesar de claros indicios de compraventa de drogas. Entre ellas, una cuenta dedicada a la venta de Xanax que hizo llamadas reiteradas y no solicitadas a uno de los supuestos adolescentes inventados para el experimento. Al final, la red social solo eliminó 12 de las publicaciones denunciadas.

Otro hallazgo peculiar del equipo de TTP fue que sus supuestas cuentas en Instagram de menores de 16 años eran públicas 'por defecto', a pesar de que esa red ha asegurado que toda cuenta de alguien de menos edad será automáticamente privada.