El secretario de Estado de EE.UU., Antony Blinken, declaró este miércoles que su país examina implementar "medidas adicionales" contra la junta militar gobernante en Myanmar debido a que tras transcurrir 10 meses desde el golpe de Estado, cuando el Ejército tomó el poder el pasado 1 de febrero, "la crisis solo continúa empeorando".
"Va a ser muy importante en las próximas semanas y meses ver qué pasos y medidas adicionales podemos tomar individual y colectivamente para presionar al régimen para que devuelva el país a una trayectoria democrática", anunció Blinken durante una conferencia de prensa en Malasia, mientras su viaje al sudeste asiático tiene como objetivo mejorar las relaciones con la región.
Asimismo, el funcionario aseguró en sus declaraciones que EE.UU. "está analizando activamente" si las represalias hacia la minoría étnica rohinyá por parte de los militares que están en el poder, podrían considerarse como un genocidio.
Por su parte, el ministro de Exteriores malasio, Saifuddin Abdullah, que también participó en la conferencia de prensa junto a Blinken, agregó que la Asociación de Naciones del Sureste Asiático (ASEAN, por sus siglas en inglés) debe mirar más allá del principio de "no injerencia" para abordar la crisis en el país. "La ASEAN también debería considerar el principio de no indiferencia porque lo que sucede en Myanmar ya está saliendo de Myanmar. Ha ido a Bangladesh y Malasia ahora alberga a cerca de 200.000 refugiados rohinyás", aseveró.

