El empresario ucraniano Nazar Dibrova hizo poner supuestos tanques de guerra, en plástico inflable, cerca de una de las estaciones de metro en el centro de Kiev (Ucrania), para así protestar que una unidad militar se negara a aceptar su encargo. Dibrova explicó que el año pasado ganó para ese cometido una licitación anunciada por la unidad militar 1890, que luego se negó a comprar sus 'tanques' inflables alegando que no se parecían a los diseños prestablecidos.
"Todo se hizo de acuerdo con las especificaciones que estaban en la licitación. En términos de requisitos, de tela y de tamaño, todo concuerda. Pero en su opinión subjetiva, dijeron que no se parecen", aseguró Dibrova a RIA Novosti.
El empresario explicó que trató de convencer a su cliente, pero los intentos fueron infructuosos. Asimismo, presentó una demanda ante un tribunal, caso que aún no ha sido resuelto. Dibrova se dirigió incluso al Ministerio de Defensa del país, donde "ellos solo escucharon nuestra opinión y ya está".
El presupuesto fue de 1.200.000 grivnas (unos 44.131,86 dólares). Para un empresario es una gran cantidad, especialmente porque se trata de una orden estatal, es de pospago, afirmó Dibrova. "Invertí todo mi dinero, pedí un préstamo, y ahora los tanques llevan un año en el almacén. Dado que se hicieron por encargo, nadie más los necesita, solo este cliente", se lamentó.

