Turquía sufre una dura crisis cambiaria, capaz de desencadenar una crisis económica plena, advierte el economista Mohamed el Erian, quien considera que el peor escenario todavía se puede evitar si se toman acciones rápidas.
El pasado viernes fue un día difícil para el sistema financiero del país: la volatilidad de la lira de hasta el 10 % en las ventas estuvo acompañada por una depreciación adicional diaria del 4 %. La Bolsa de Estambul, anteriormente considerada un escudo contra los riesgos inflacionistas, cayó un 8 %, suspendiendo las operaciones dos veces.
"La creciente inestabilidad financiera fomentó la preocupación por efectos adversos en otros sectores de la economía, desde un nuevo impulso a la inflación, que ya supera el 20 % y erosiona el poder adquisitivo y los ahorros de los hogares, hasta la alarma de los industriales sobre daños a la producción y las inversiones", escribió El Erian, principal asesor económico de Allianz, en una columna publicada en Bloomberg.
La causa inmediata de esa volatilidad financiera responde a una nueva reducción de los tipos de interés por el Banco Central de Turquía el jueves contrariando a los expertos y las teorías económicas. La decisión sigue un polémico plan monetario del presidente Recep Tayyip Erdogan con el que busca apoyar el crecimiento económico del país.
La situación se desarrolla mientras otros bancos centrales, especialmente en el mundo emergente, están subiendo los tipos de interés o, en el caso de la Reserva Federal, reduciendo la estimulación monetaria.
En lo que va de año, la lira turca se ha depreciado más de un 60 % contra el dólar y un 22 % en diciembre.
"Cuanto más persistan los movimientos desordenados de la moneda —y ya se han prolongado bastante —, mayor será el riesgo de amplificadores tanto internos como externos", señala el experto, que explica que los hogares y compañías se están reorientando hacia el uso del dólar y otras monedas "sólidas", mientas que la pérdida de confianza en las acciones del reguladores causas la fuga de capitales y desalienta a los inversores.
El Erian afirma que, hasta ahora, muchas de las considerables ventajas económicas de Turquía han evitado en su mayor parte los daños de la inestabilidad monetaria, manteniendo así el potencial de una rápida recuperación y prosperidad financiera.
"Cuanto más esperen las autoridades a la hora de estabilizar la moneda de forma decisiva, mayor será la amenaza para la economía", advirtió.
Recuperación
La moneda nacional turca ha mostrado un crecimiento del 15 % este martes continuando con la recuperación histórica del lunes que experimentó después de que Erdogan anunciara un plan para asegurar los depósitos denominados en liras contra las fluctuaciones del mercado.
La lira se apreció hasta 11,0935 contra el dólar para las 06:21 GMT desde 13,15 registrado al cierre del lunes, informa Reuters.
En su discurso, el jefe de Estado prometió el lunes una serie de medidas para aliviar la presión de las pérdidas de la moneda en las últimas semanas, reducir la inflación y alentar a los inversores minoristas a quedarse con la lira.
Antes del anuncio, la tasa de cambio de la moneda nacional mostró una baja diaria de más del 10 % hasta el mínimo histórico de 18,4 contra el dólar pero luego saltó a 12, cerrando el día con un alza del 25 %.


