Papúa Nueva Guinea anuncia la abolición de la pena de muerte ante la falta de "infraestructura básica" para aplicarla

La nueva legislación prevé la cadena perpetua por homicidio voluntario, incluidos los relativos a la brujería, violación agravada, robo con violencia o piratería.

El Parlamento Nacional de Papúa Nueva Guinea ha anunciado este jueves la abolición de la pena de muerte para todos los delitos en el país, 30 años después de su reintroducción.

"La historia de la pena de muerte en Papúa Nueva Guinea ha sido problemática", dijo el ministro de Justicia del país oceánico, Bryan Kramer, citado por medios locales. La pena capital fue introducida en Papúa Nueva Guinea en 1907, pero fue abolida en 1974. Pese a su reimplantación en 1991, la última ejecución en el país se remonta a 1954.

De acuerdo con Kramer, la abolición en parte se debe a la falta de una "infraestructura básica" y de métodos para aplicarla. "Ningún gobierno pudo finalizar los preparativos necesarios, como el método de la ejecución, la adquisición de las instalaciones para llevar a cabo las ejecuciones y la capacitación del personal para realizarlas", agregó.

El Gobierno papú previamente aprobó una enmienda de la Ley del Código Penal para permitir "más flexibilidad" a la hora de elegir el método de ejecución y ordenó una evaluación de su aplicación en otros países en 2013, donde se enumeraron recomendaciones para la implementación de la pena capital a través de ahorcamiento, inyección letal o fusilamiento. No obstante, según Kramer, el Ejecutivo no se decidió por ninguno de los métodos sugeridos.

"Como tal, el Gobierno no tiene un mecanismo administrativo y la infraestructura para aplicar la pena de muerte", concluyó.

La nueva legislación prevé cadenas perpetuas para los condenados por homicidio voluntario, incluidos los relativos a la brujería, violación agravada, robo con violencia, traición y piratería.