López Obrador queda al borde del llanto al recordar la infancia de sus hijos y los felicita por "resistir" el acoso

El presidente explicó que, desde qué él se convirtió en opositor, su familia fue perseguida.

El presidente mexicano, Andrés Manuel López Obrador, afirmó este martes, al borde de las lágrimas, que sus hijos han sido perseguidos y acosados desde que eran unos niños, a partir de que él se convirtió en un político opositor.

"Tengo la ventaja, si se puede decir así, de que hemos sido espiados durante muchos años, desde que ellos estaban pequeñitos", afirmó en una rueda de prensa, en la que volvió a referirse a los reportajes sobre las sospechas por presunta corrupción o conflictos de interés que involucran a su hijo José Ramón López Beltrán, y que han desatado un intenso debate social que incluye su confrontación personal con algunos periodistas.

López Obrador explicó que cuando comenzó a militar como un político opositor en Tabasco, en su estado natal, incluso le costó trabajo conseguir escuelas porque nadie quería inscribir a José Ramón, Andrés Manuel y Gonzalo Alfonso, los hijos que tuvo con su primera esposa Rocío Beltrán, fallecida en 2013.

"Ya se pueden imaginar las que hemos pasado. Ellos saben, desde niños, que hemos tenido carros de vigilancia enfrente de nuestra casa", señaló al detallar momentos específicos de su carrera política, como lo ocurrido en 1995, cuando se giraron órdenes de aprehensión en su contra por encabezar un movimiento en defensa del petróleo.

"Me dieron todo el Código Penal, como 11 delitos, y entonces, para obligarme a que me amparara o me fugara, pasaban helicópteros y se quedaban encima de la casa", dijo, a modo de ejemplo de las estrategias que usó el extinto Centro de Investigación y Seguridad Nacional (Cisen), que era el organismo oficial de inteligencia del Estado y que él disolvió en 2018, en cuanto asumió la presidencia.

También les agradeció a las periodistas Lourdes Galaz y Carmen Lira, directora del diario La Jornada, porque en esa época fueron a buscar a sus hijos para rescatarlos.

"Entonces ellos ya saben qué es esto. Me da mucho orgullo que resistan. Se han portado bien, aunque saben que una cosa es lo familiar y otra es el servicio público. Lo saben perfectamente. Mientras yo he sido dirigente, ellos no han ocupado ningún cargo, ese es el acuerdo que tenemos, les pido que se sigan portando bien", dijo.