El Ministerio de Asuntos Exteriores de Estonia ha decidido expulsar a 14 trabajadores de la Embajada de Rusia en Tallin, siete de los cuales son diplomáticos, y clausurar el consulado ruso de la ciudad de Narva y la oficina consular con sede en Tartu. Los empleados deberán abandonar el territorio de la república antes del 30 de abril.
"En vista de lo que está sucediendo en Ucrania no se puede hablar de la continuación de las relaciones habituales", sostuvo el vicecanciller estonio Mart Volmer. Al mismo tiempo, el funcionario dijo que las autoridades decidieron no expulsar al embajador ruso, que se quedará en Tallin, y no retirar a su homólogo en Moscú.
