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Una cooperación controvertida: México es el anfitrión de un ejercicio militar del Comando Sur de EE.UU. con el aval de López Obrador

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Todo apunta a que la participación del país latinoamericano en este tipo de eventos es la señal inequívoca de un alineamiento con respecto a la política de seguridad de Washington en el hemisferio.
Una cooperación controvertida: México es el anfitrión de un ejercicio militar del Comando Sur de EE.UU. con el aval de López Obrador

Desde el 7 mayo y hasta el próximo sábado 21, México es anfitrión, junto con Belice, de un ejercicio militar multinacional encabezado por las Fuerzas Armadas de EE.UU. en el mar Caribe: 'Tradewinds'.

Si bien México ya había participado en varias ocasiones desde 1984, año en que se realizó por primera vez este ejercicio militar multinacional, nunca antes había estado involucrado en la organización del evento de forma directa.

La invitación para que México fuera uno de los países anfitriones en la edición de este año fue enviada por el Comando Sur de EE.UU., a cargo de la General Laura J. Richardson. El Gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador aceptó sin chistar.

Un total de 341 tropas y buques militares extranjeros están desplegados en territorio mexicano, mientras que 128 elementos de la Secretaría de Marina están fuera de México, en Belice, en su calidad de participantes de Tradewinds.

El objetivo de la edición de este año es, de acuerdo con los organizadores, "crear, desarrollar y fortalecer capacidades para contrarrestar amenazas comunes, tales como el crimen transnacional y los desastres naturales".

La 'fase marítima' de este ejercicio militar multinacional se lleva a cabo en el estado de Quintana Roo, en el sureste mexicano, famoso por sus playas de agua azul turquesa. Y, de manera simultánea, otras maniobras militares (terrestres y de Estado Mayor Combinado) se desarrollan al interior del territorio de Belice.

En el mar de Chetumal se ejecutan 'operaciones ribereñas'. En la isla de Cozumel se llevan a cabo entrenamientos de control de averías y contra incendio de superficie e interdicción marítima, y se mantienen desplegados grupos de inspección; finalmente, también se realizan operaciones de 'ayuda humanitaria' en Playa del Carmen (municipio de Solidaridad), según información publicada por la Secretaría de Marina.

La organización de 'Tradewinds 2022' comenzó desde principios de este año, cuando se realizaron reuniones entre el 29 de enero y el 5 de febrero en Chetumal (capital de Quintana Roo) que contaron con la participación de 84 invitados de las Fuerzas Armadas de 23 países: Belice, Canadá, Colombia, EE.UU., Guyana, Jamaica, Reino de los Países Bajos, Reino Unido, República Dominicana y Surinam, entre otros.

En mayo de 2019, RT documentó cómo, sin tener todavía una estrategia clara en materia de seguridad para comenzar una "nueva etapa" en la relación bilateral con el vecino del Norte, López Obrador envío una solicitud al Senado para que autorizara la participación de las Fuerzas Armadas de México en las maniobras militares 'Tradewinds' de ese año.

El comunicado enviado en aquel momento por el inquilino del Palacio Nacional era prácticamente idéntico a los enviados por sus antecesores: misma argumentación y mismo planteamiento de objetivos. Un espaldarazo a las maniobras organizadas por el Comando Sur de EE.UU.

El comunicado remitido en aquel momento por López Obrador era prácticamente idéntico a los enviados por sus antecesores: misma argumentación y mismo planteamiento de objetivos. Un espaldarazo a las maniobras organizadas por el Comando Sur de EE.UU.

Sin embargo, más allá de la redacción, todo apunta a que la participación de México en este tipo de ejercicios militares multinacionales, ahora bajo el Gobierno de la denominada 'Cuarta Transformación', no es sino señal inequívoca de un alineamiento con respecto a la política de seguridad de EE.UU. sobre el hemisferio.

¿Un "valor agregado"?

México se convirtió en anfitrión de 'Tradewinds 2022' a invitación del Comando Sur de EE.UU. Así lo detalla el propio presidente López Obrador en un comunicado firmado por él, con fecha 8 de abril, en el que se pide la autorización del Senado.

Y es que, conforme al artículo 76, fracción III de la Constitución, es facultad exclusiva de la Cámara Alta otorgar permisos para que 1) las Fuerzas Armadas de México abandonen territorio nacional; 2) ingresen tropas extranjeras; y 3) la estación de escuadras de otra potencia por más de un mes. La solicitud de autorización fue aprobada por unanimidad, con 105 votos.

En el comunicado, que fue remitido al Senado por el titular de la Secretaría de Gobernación, Adán Augusto López, el mandatario mexicano da a conocer detalles de los elementos de la Armada de México participantes, así como del equipo militar a utilizar durante las maniobras llevadas a cabo en Belice:

·       Un helicóptero Mi-17 con una tripulación de cuatro elementos.

·       Dos aviones T-6C TEXAN II con una tripulación de dos elementos cada uno.

·       Una compañía de Infantería de Marina de 100 elementos.

·       Un equipo de trabajos submarinos de cuatro elementos.

·       Un equipo de Fuerzas Especiales de 16 elementos.

En el documento, López Obrador resalta el hecho de que, a diferencia de ediciones anteriores de 'Tradewinds', en esta ocasión se cuenta con el "valor agregado" de que México sea "organizador y sede", con lo cual, "se demuestra el compromiso que tiene el Estado mexicano para reforzar la seguridad regional y la cooperación internacional".

De hecho, la participación de México en este tipo de ejercicios militares ya se considera imprescindible para el actual Gobierno. Así se desprende de varios de los comunicados de la Secretaría de Marina, así como de las declaraciones de su titular, el Almirante José Rafael Ojeda Durán.

Según uno de los comunicados de prensa de esta dependencia federal, a propósito de 'Tradewinds 2022', la participación de la nación latinoamericana en operaciones combinadas multinacionales en el mar Caribe encabezadas por EE.UU. "incrementa la capacidad de respuesta" de las Fuerzas Armadas de México que, a su vez, constituye una "condición indispensable para garantizar la integridad y soberanía nacional".

La participación de México en este tipo de ejercicios militares ya se considera imprescindible para el actual Gobierno. Así se desprende de varios de los comunicados de la Secretaría de Marina.

En enero del año pasado, cuando envió un informe al Senado sobre los resultados alcanzados con motivo de la participación en 'Tradewinds 2019', el titular de la Armada de México señaló que este ejercicio militar "contribuye" a lograr parte de los objetivos del Plan Nacional de Desarrollo 2019-2024, elaborado por el Gobierno de López Obrador.

El Almirante precisó en una de sus conclusiones que, conforme a los 'objetivos estratégicos' en materia de seguridad contenidos en este Plan, participar en maniobras militares convocadas por el Comando Sur de EE.UU. ayuda a "fortalecer y mantener la seguridad interior del país y garantizar la defensa exterior de México".

El Caribe como "tercera frontera"

Los mexicanos son "aliados extremadamente buenos", afirmó ante integrantes del Comité de Fuerzas Armadas del Senado de su país el General Glen VanHerck en marzo pasado, jefe del Comando Norte de EE.UU., otro de los comandos combatientes unificados del Departamento de Defensa con los que México colabora.

Con respecto a José Rafael Ojeda Durán y Luis Crescencio Sandoval, titulares de la Secretaría de Marina y la Secretaría de la Defensa Nacional, respectivamente, el General Glen VanHerck aseguró tener una "excelente relación". Los altos mandos militares mexicanos, sostuvo frente a legisladores, cuentan con "decenas de miles de tropas conduciendo la misión para apoyar en objetivos comunes".

No obstante, en esa misma comparecencia el jefe del Comando Norte de EE.UU. alertó sobre un supuesto despliegue de "espías rusos" en territorio mexicano como en "ningún otro país".

En breve, el canciller mexicano, Marcelo Ebrard, desmintió la declaración de Glen VanHerck y convocó a la Administración de Joe Biden a presentar pruebas. No hubo respuesta de la Casa Blanca y el cruce de palabras no pasó a mayores.

Con todo, una supuesta "injerencia" por parte de China y Rusia en América Latina y el Caribe ha sido utilizada de manera recurrente por las autoridades del Comando Sur de EE.UU. como justificación para "fortalecer los lazos de cooperación" con los países de la región, desde el Río Bravo hasta la Patagonia.

"En este hemisferio las organizaciones criminales transnacionales operan casi sin oposición y abren un camino de corrupción y violencia que crea una brecha y permite que China y Rusia exploten estos países", sostuvo a finales de marzo de este año la General Laura J. Richardson, primera mujer al frente del Comando Sur de EE.UU.

Los ejercicios militares multinacionales en el mar Caribe forman parte de una estrategia que está orientada a tener bajo control una región que EE.UU. ubica no solamente dentro de su denominada "zona de influencia", sino que considera incluso su "tercera frontera".

'Tradewinds' resulta clave en virtud no solo del adiestramiento y una mayor coordinación, sino también por la relevancia que tiene para Washington permanecer en contacto con las Fuerzas Armadas de diferentes países y obtener su respaldo frente a lo que consideran "amenazas comunes".

"Ahora más que nunca, EE.UU. debe liderar en este hemisferio y eso requiere un enfoque constante y una inversión sostenida para ayudar a construir un vecindario compartido que sea libre, seguro y próspero", sentenció la General Richardson ante el Senado norteamericano.

Ariel Noyola Rodríguez

@noyola_ariel

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