La Fiscalía venezolana esclarece el brutal crimen del sociólogo Carlos Lanz e imputa a los responsables

El profesor y dirigente político estaba reportado como desaparecido desde agosto de 2020.

El fiscal general, Tarek William Saab, ofreció este miércoles los detalles sobre el secuestro y homicidio del sociólogo y dirigente político Carlos Lanz, de 74 años, quien fue reportado como desaparecido desde el 8 de agosto de 2020, tras haber sido visto por última vez en Maracay, estado de Aragua, donde está ubicada su residencia.

En una rueda de prensa desde el Ministerio Público, Saab precisó que después de una investigación por casi dos años, se confirmó que Lanz fue asesinado en una finca, poco después de su secuestro. Por el caso, la Fiscalía ha dictado órdenes de "aprehensión con carácter de indiciados" contra 13 personas, por su presunta vinculación en este crimen.

El fiscal apuntó a Maxiorisol (Mayi) Cumare, esposa de Lanz, como la autora intelectual del crimen en el que participó también Glenn Castellanos, pareja extramarital de Cumare.

Contra ellos dos se giraron órdenes de aprehensión, que ya se cumplieron. Ambos están acusados de sicariato, asociación para delinquir y simulación de hecho punible; y Cumare se le suma un delito más, por corrupción.

Además, se giraron otras cinco órdenes de aprehensión, contra Tito Viloria (presunto testaferro de Cumare), Elis Becerra (capataz de la finca donde ocurrió el asesinato), Zaida Suárez (comadre de Cumare y pareja de Viloria), y José Antonio Pinto Moreno y Hely Enrique Pinto Moreno (señalados como asesinos materiales).

Asimismo, fueron imputados por encubrimiento y simulación de hecho punible Alyeska Berenice Gil Cumare (hijastra), Abyayala Esperanza Lanz Cumare (hija), Darwin Zambrano (pareja de la hijastra), Oliver Medina (otra pareja extramarital de Cumare) y Maryuri Acevedo (trabajadora doméstica).

Un crimen atroz

Durante la conferencia de prensa, Saab mostró un video en el que Castellanos confiesa el delito y brinda detalles de lo ocurrido.

De acuerdo con el delator, tres meses antes del crimen, Cumare le había pedido que buscara a "dos malandros, para desaparecer a un ciudadano, a un señor", sin brindar mayores detalles al respecto. Se acordó para ello un pago de 8.000 dólares, 5.000 para los sicarios y 3.000 para él.

Castellanos confesó que buscó a dos delincuentes, apodados 'Bombero' (José Pinto) y 'Pedro Basquetbol', con quienes acordó que el crimen por encargo se perpetrara el sábado 8 de agosto de 2020.

Ese día, Viloria invitó a Lanz a una "reunión política" en Mariara, estado de Carabobo, al centro-norte de Venezuela, a unos 20 minutos de Maracay.

Sin embargo, cuando iban en la carretera fueron abordados por los sicarios. "Someten a Carlos, lo montan a la camioneta, lo amarran y amordazan y es llevado con destino a la Finca La Fortaleza", propiedad de Viloria, relató Castellanos. La hacienda en cuestión está ubicada en el estado de Cojedes, vecino de Carabobo.

Castellanos también fue hasta la hacienda en Cojedes, según su propio testimonio: "Cuando llego a la finca está Carlos Lanz amordazado y amarrado, sentado en un bloque en una construcción que tiene dicha finca", comentó.

Una vez que tenían a Lanz sometido, los sicarios lo llevaron hasta la fosa que había preparado el capataz de la finca y lo asesinaron dos disparos. "Le piden que se arrodille, a lo cual Carlos se niega, recibe el primer impacto en la sien derecha y posteriormente le propinan el otro disparo", contó Castellanos.

De acuerdo al relato de Castellanos, que se convirtió en el delator del Ministerio Público, la idea inicial de los asesinos era enterrar a Lanz en la fosa, pero después optaron por desmembrarlo y echar sus restos a los cerdos de la finca para que desapareciera cualquier evidencia del cuerpo.

Saab reveló que en la inspección que hicieron en la finca, los expertos hallaron restos de sangre en una fosa, detectados por la prueba de luminol, y también encontraron una camisa que aparentemente sería la que usó Lanz el día de su desaparición.

"Un trofeo de guerra"

Castellano contó que entre las pertenencias que Lanz tenía consigo al momento del crimen estaba una réplica pequeña de una espada de Simón Bolívar, que le había sido entregada como condecoración.

"Me la dan los muchachos [los sicarios], la sacaron del bolso y yo la mantengo, vamos a decir, como un trofeo de guerra", contó una de las parejas extramaritales de la esposa de Lanz.

"Este testimonio de un principal autor y participante del hecho no deja ninguna duda sobre los elementos de convicción, a pesar de que todavía siguen las investigaciones. Esto nos revela cómo se caen las coartadas", dijo Saab en sus declaraciones de este miércoles.

El fiscal se refiere a las versiones que se manejaron en torno a la desaparición. Algunos, incluyendo al Comité de Búsqueda y Liberación de Carlos Lanz, indicaban que el móvil podría ser político, involucrando a alguna potencia extranjera o, incluso, acusando al Estado venezolano de desaparición forzada.

"El asesinato de Carlos Lanz, lamentablemente, fue un caso de muerte por encargo. El mencionado Comité incluso me atacó a mí y al Ministerio Público como supuestos encubridores", añadió Saab.

¿Y el móvil?

Cumare era gerente regional del Instituto Nacional de Capacitación y Educación Socialista (Inces) en el estado Aragua.

"Tito Viloria y Zaida Suárez pagaban comisiones a Maxiorisol Cumare tras obtener contrataciones como proveedores del Inces", detalló Saab.

"El móvil sin duda fue el de los delitos de corrupción que Carlos Lanz le descubrió", añadió el fiscal; y señaló que "era evidente" que él iba a denunciar a su esposa y, ante eso, "ella decidió ordenar contratar a unos sicarios".

Saab sostuvo que este hecho "fue tan preparado" por sus autores materiales e intelectuales y tan "minuciosamente" orquestado, que incluso hubo "obstaculización" a las investigaciones dentro del entorno familiar del sociólogo y dirigente político.

El fiscal mencionó que las investigaciones continúan y no descartó que haya nuevos detenidos.

En mayo de este año, el Gobierno nacional ofreció una recompensa de más de 800.000 dólares por información que permitiera dar con el paradero del profesor, nacido en Upata, estado Bolívar, el 3 de julio de 1946.