Un residente de Mariúpol contó cómo vivía la ciudad antes de ser liberada de los nacionalistas ucranianos y reveló que los combatientes del batallón neonazi Azov incendiaron un hospital.
"Los de Azov entraron al edificio de terapia. Incendiaron el tercer y cuarto piso. Tomaron bolsas de algodón y les prendieron fuego", recordó el hombre, agregando que su padre intentó apagar el fuego pero los nacionalistas se lo impidieron. "Le dispararon como advertencia", afirmó.
Tras ello, los combatientes del Azov se trasladaron a un edificio cercano donde se encontraban personas mayores. "Allí fuimos también de noche para llevarnos a los abuelos en silla de ruedas", dijo el residente. "Los enfermos los trasladamos a un edificio vecino porque habían colocado allí, como decían, 'puestos de tiro'", agregó.

