La secretaria de Relaciones Exteriores del Reino Unido, Liz Truss, candidata a liderar el Partido Conservador y suceder a Boris Johnson, criticó la capacidad de los trabajadores británicos, según revela un audio filtrado publicado por The Guardian.
En la grabación, Truss lamenta que hay poco deseo de cambiar la cultura laboral para que el país pueda ser más próspero y demanda "más trabajo duro", sugiriendo que los británicos tienen menos "habilidad y aplicación" que sus competidores extranjeros. Además, hace una diferencia entre los londinenses y las personas del resto del Reino Unido y sostiene que esta disparidad es "en parte una cuestión de mentalidad o actitud".
Los comentarios fueron realizados en la época en la que Truss se desempeñaba como secretaria jefa del Tesoro, cargo que dejó en 2019.
De acuerdo con la publicación, estos comentarios están en línea con un pasaje del libro 'Britannia Unchained', de 2012, del que es coautora. En esas páginas hay observaciones despectivas sobre los trabajadores británicos, de los que se afirma que están entre los más "ociosos del mundo". Sin embargo, Truss explicó en el primer debate televisivo de los postulantes a suceder a Johnson que ella no era la autora de ese capítulo y lo atribuyó a Dominic Raab, quien apoya a su rival en la interna, Rishi Sunak.
En el audio, Truss hace referencia al libro y afirma que "se caracterizó erróneamente". "Los trabajadores británicos producen menos por hora que… y eso es una combinación de tipo de habilidad y aplicación", argumenta.
"Si miras la productividad, es muy, muy diferente en Londres que en el resto del país. Pero básicamente… esto ha sido un hecho histórico por décadas. Esencialmente es en parte una cuestión de mentalidad y actitud, creo. Es cultura de trabajo, básicamente. Si vas a China es muy diferente, te lo puedo asegurar", comenta.
"Hay un problema fundamental de la cultura de trabajo británica. Esencialmente, si vamos a ser un país más rico y un país más próspero, eso debe cambiar. Pero no creo que la gente esté tan interesada en cambiar eso", continúa la candidata a primera ministra. En el mismo sentido, apunta al deseo de "querer las respuestas fáciles".
Por último, reconoce que aunque en Europa se culpe a los inmigrantes de los problemas, "en realidad, lo que tiene que suceder es más trabajo duro". "No es un mensaje popular", concluye.