La Policía de Sri Lanka reprime con cañones de agua y gases lacrimógenos una protesta estudiantil contra el Gobierno (VIDEOS)

Se trata de la primera manifestación tras el fin del estado de emergencia.

La Policía de Sri Lanka reprimió con violencia las protestas estudiantiles de este jueves en Colombo contra las medidas tomadas por el presidente Ranil Wickremesinghe, después de que la nación insular levantara el estado de emergencia.

La manifestación, iniciada por la Federación de Estudiantes Interuniversitarios (IUSF), dejó a 5 activistas estudiantiles detenidos, incluido el coordinador de la organización, quien participó en la protesta cargando una cruz de madera, informó el portal de noticias Newsfirst.lk.

Media hora después de que comenzara la marcha, los estudiantes fueron bloqueados por las fuerzas de seguridad, incluidos agentes antidisturbios que dispararon cañones de agua y gases lacrimógenos y persiguieron a los estudiantes, recogen medios locales.

Videos compartidos en redes sociales muestran a policías persiguiendo y en ocasiones arrastrando a los manifestantes por las calles.

Dirigiéndose a los medios de comunicación al comienzo de la marcha, Wasantha Mudalige, coordinador de la IUSF, dijo que nada prohíbe la manifestación, porque ninguno de los problemas que enfrenta la ciudadanía había sido resuelto, al tiempo que exigió al mandatario que no se use la fuerza contra los manifestantes.

Sin embargo, un alto oficial de la Policía declaró que la protesta era "ilegal", y que los uniformados podían tomar cualquier medida para detener el evento, incluso realizar arrestos.

Se trata de la primera protesta antigubernamental tras el fin del estado de emergencia la medianoche del 17 de agosto. La nación insular enfrenta una crisis económica sin precedentes que ha provocado una grave escasez de combustible y de productos esenciales, además de apagones continuos y una espiral inflacionaria.

Wickremesinghe proclamó el estado de emergencia el 17 de julio, tres días después de que su predecesor, Gotabaya Rajapaksa, que huyó del país y renunció a su cargo luego de meses de protestas masivas, lo nombrara presidente interino. Sin embargo, dijo que no lo extendería ya que la situación en el país se había estabilizado y las protestas se habían extinguido.

Los participantes en las protestas corearon consignas exigiendo "liberar a los activistas detenidos", "construir consejos populares", "reabrir las universidades y las escuelas", "una nueva constitución" y "abolir la presidencia ejecutiva", entre otros reclamos.

Según las autoridades, la Policía usó la fuerza mínima y solo arrestó a quienes atacaron a los oficiales o dañaron la propiedad estatal.

El país dejó de pagar su deuda externa de 51.000 millones de dólares a mediados de abril tras declarar un 'default'.