Cinco personas fueron detenidas el jueves en la ciudad india de Banka, en el estado de Bihar, tras descubrir que dirigían durante ocho meses una falsa estación policial para extorsionar a los habitantes, según informaron medios locales.
La banda operaba desde un hotel que se situaba cerca de la comisaría real y apenas a 500 metros de la casa del jefe de la institución. Los miembros vestían uniformes con insignias de rango y llevaban armas.
Según reportó la Policía local, cobraban a las personas que acudían a la falsa comisaría para presentar denuncias, mientras se embolsaban dinero de otros prometiendo ayudarles a conseguir viviendas sociales o puestos de trabajo en la institución.
Además, pagaban a los habitantes de las zonas, mayoritariamente rurales, sueldos diarios de unos cinco dólares para que se hicieran pasar por otros policías que trabajaban en la comisaría.
No obstante, la estafa salió a la luz el miércoles cuando un oficial notó que dos miembros de la banda llevaban armas fabricadas en talleres locales en lugar de armas reglamentarias.
Entre los arrestados figuran dos mujeres, mientras que el cabecilla del grupo sigue prófugo, indicó la Policía.


