Una serie de fotos de seguimiento a disposición del Equipo Especial contra la Corrupción en el Poder y el Equipo Especial de la Policía confirman que Yenifer Paredes, la cuñada del presidente peruano, Pedro Castillo, se encontraba en el Palacio de Gobierno el pasado 9 de agosto cuando los agentes acudieron a detenerla, reporta El Comercio, que tuvo acceso a las imágenes.
En las imágenes se aprecia cómo Paredes sale del aeropuerto Jorge Chávez de Lima el 5 de agosto tras arribar desde Cajamarca y sube en un vehículo presidencial que luego se dirigió al Palacio de Gobierno. Las autoridades corroboraron la ruta de los dos autos oficiales en cuestión, que, además de la cuñada de Castillo, trasladaron también a una menor de edad, a una mujer y a dos hombres.
En el informe correspondiente, también visto por El Comercio, se señala que Paredes permaneció en la residencia presidencial los días 6, 7 y 8 de agosto. Según los reportes de inteligencia, el 9 de agosto seguía en el Palacio de Gobierno cuando los agentes llegaron para detenerla.
El equipo que notificó a los funcionarios locales su diligencia de detención preliminar logró acceder a las instalaciones solo "por insistencia" y con más de una hora de retraso, "luego de realizar el registro domiciliario de la residencia" para ubicar a la sospechosa, ya que el personal demoró en abrirles la puerta.
En la residencia presidencial, las autoridades verificaron la presencia de accesos que podrían haber sido utilizados por Paredes para salir del lugar pasando desapercibida y entrar en el despacho de Castillo u otra instalación del Palacio de Gobierno, "ya que la medida judicial solo comprendía la residencia", agregaron en su informe.
Paredes, investigada por cargos de organización criminal, tráfico de influencias y lavado de activos, se entregó a la Fiscalía de la Nación el 10 de agosto, un día después de su búsqueda infructuosa por parte de las autoridades. El Ministerio Público de Perú solicitó este viernes 36 meses de prisión preventiva.
Además de ella, también fueron detenidos el alcalde Guerrero y los hermanos y empresarios Hugo y Anggi Espino Lucana.
La Fiscalía sospecha que se trata de una organización criminal liderada por Pedro Castillo, que no ha sido acusado directamente, aunque acumula otra investigación en su contra y en contra de su entorno.