Rusia ve en el paso de dos buques de la Armada estadounidense por el estrecho de Taiwán, el pasado 28 de agosto, una nueva provocación que socava la seguridad en la región, según lo declaró la portavoz del Ministerio ruso de Exteriores, María Zajárova.
"Lo consideramos como parte de una cadena de provocaciones destinadas a la contención integral de Pekín, a la presión adicional sobre China y a la desestabilización de la situación en la región en general", dijo la vocera en rueda de prensa, reiterando la posición sobre Taiwán de Rusia, que contempla la isla como parte inalienable de China.
