La Policía británica se prepara para un aumento de la criminalidad y posibles "disturbios sociales" ante el elevado costo de vida

El regulador de energía del Reino Unido anunció que las facturas de electricidad anuales crecerán en promedio un 80 % para los hogares.

La Policía del Reino Unido se está preparando para un aumento en los índices de criminalidad ante el esperado empeoramiento de los estándares de vida en el país, informa The Times.

La Oficina de Mercados de Gas y Electricidad (Ofgem), el regulador de energía británico, anunció el viernes que las facturas domésticas anuales promedio crecerán en octubre un 80 % hasta 3.549 libras (4.096 dólares), casi el triple respecto a hace un año, cuando la media se situaba en 1.277 libras (1.507 dólares). Paralelamente, la inflación interanual llegó al 10,1 % en julio, marcando un máximo de 40 años.

Ante este escenario económico, las autoridades policiales están elaborando un plan de emergencia para hacer frente a "riesgos complejos e impredecibles" y a una "mayor posibilidad de disturbios sociales", según un documento sobre la estrategia visto por el medio.

La Policía estima que aumentarán los robos en tiendas, allanamientos de morada, robos de autos, delitos de fraude y chantaje electrónico, además de crímenes que "explotan las vulnerabilidades financieras".

Citando a un legislador sin identificar, The Times menciona que las fuerzas policiales temen que sin la intervención del Gobierno en la crisis, la situación pueda degradarse hasta el nivel de los disturbios que se produjeron en Londres en 2011.

Los combustibles subieron drásticamente de precio después de que Occidente impusiera sanciones a Rusia, suministrador clave de crudo y gas a Europa, tras el lanzamiento de la operación militar en Ucrania en febrero pasado.

Se espera que la factura media de electricidad suba aún más el próximo año, hasta situarse en unos 6.230 dólares, motivo por el cual el canciller de Hacienda británico, Nadhim Zahawi, ha expresado su "profunda preocupación" por la perspectiva de que los ciudadanos se congelen este invierno. La nación está "al borde de la peor crisis del coste de vida en un siglo", subrayó Christine Jardine, portavoz de la Oficina del Gabinete del Partido Liberal Demócrata.

Según una investigación realizada por la consultora Savanta ComRes, aproximadamente uno de cada cuatro británicos no encenderá la calefacción este invierno tras el aumento de los precios de la energía.