"Auténtica crisis existencial": los precios de la energía han hecho que no sea rentable producir aluminio en Europa

El continente ha perdido un millón de toneladas en su capacidad anual de producción de ese metal.

La producción de aluminio en Europa ha caído a los niveles de la década de 1970 debido a la crisis de energía que amenaza con acabar con una parte significante de la industria local.

"Se trata de una auténtica crisis existencial", afirmó a Bloomberg Paul Voss, director general de European Aluminium, que representa a los mayores productores de la región.

"Necesitamos dar con una solución bastante rápido, de lo contrario no habrá nada que arreglar", advirtió.

La producción de aluminio —metal usado en una amplia variedad de productos; desde aviones y coches, hasta latas de refrescos— va asociado con un alto consumo de energía, por lo que el sector ha sido uno de los más afectados por la crisis energética que está atravesando Europa debido a la reducción del suministro de combustibles y como consecuencia de las sanciones impuestas a Rusia por su operación militar en Ucrania.

Una tonelada de aluminio requiere unos 15 megavatios hora, cantidad suficiente para el funcionamiento de cinco viviendas en Alemania durante un año, señala el medio. Debido a los altos niveles de energía que requiere la producción de aluminio, los elevados precios de los combustibles han hecho que el sector no sea rentable.

En Alemania, la cantidad de energía necesaria para la producción de una tonelada de este metal habría costado unos 4.200 dólares en el mercado al contado el viernes, tras superar los 10.000 dólares el mes pasado, según datos de Bloomberg.

El precio de los futuros en la Bolsa de Metales de Londres rondó los 2.300 dólares por tonelada el viernes.

Según estimaciones de la consultora Wood Mackenzie, Europa ha perdido ya cerca de un millón de toneladas en su capacidad anual de producción de aluminio, con el 25 % de esta probablemente sin perspectivas de recuperación. Otras 500.000 toneladas están "altamente vulnerables" a una clausura. En este sector, se requiere de meses y decenas de millones de dólares de inversión para reanudar la producción una vez que los hornos se apagan.

El mes pasado, la compañía metalúrgica noruega Norsk Hydro anunció el cierre de su planta de producción primaria de aluminio Slovalco, ubicada en Eslovaquia, debido a "las condiciones adversas y los altos precios de la electricidad, que no muestran signos de mejora a corto plazo".

La jefa del consejo de administración de Slovalco, Ola Saeter, detalló que la planta, que funcionaba al 60 % de su capacidad máxima de 175.000 toneladas anuales, sufriría pérdidas financieras "sustanciales" si continuaba funcionando más allá de 2022.