La Policía confirma que los restos encontrados en Memphis son de la nieta secuestrada de un multimillonario

El sospechoso podría enfrentar una sentencia de 15 a 60 años de cárcel en caso de ser encontrado culpable.

Autoridades policiales de Memphis, Tennessee, informaron este martes a través de un tuit que el cuerpo encontrado el lunes en una vía cercana al centro de la ciudad es el de Eliza Fletcher, desaparecida desde el pasado viernes.  

Asimismo, anunciaron que Cleotha Abston, señalado como el principal sospechoso del rapto, enfrenta nuevos cargos judiciales, que incluyen homicidio en primer grado y homicidio en primer grado con agravante de secuestro.

Abston, de 38 años, fue acusado inicialmente de secuestro agravado y manipulación de pruebas. De acuerdo con medios locales, en caso de ser declarado culpable de secuestro tendría que cumplir una pena de 15 a 60 años de prisión.  

Eliza Fletcher, de 34 años, fue secuestrada cerca del campus de la Universidad de Memphis, siendo obligada a subir a un vehículo mientras se encontraba estaba trotando (haciendo 'footing'). Sus familiares la reportaron como desaparecida cuando no regresó a su hogar después de su habitual carrera matutina. La víctima fue identificada como la nieta del multimillonario Joseph Orgill III.

Investigación

Un ciclista halló en el lugar del secuestro el celular de la fallecida y un par de sandalias que entregó a la Policía. Tras enviar el calzado a un laboratorio para pruebas de ADN, se descubrió que el material genético estaba vinculado a Cleotha Abston. Los investigadores también lograron recuperar un video que mostraba a Abston usando las mismas sandalias días antes del secuestro, mientras que el historial de la ubicación de su teléfono celular lo colocó en las inmediaciones del campus en el momento en que Fletcher fue retenida contra su voluntad.

Ante la aparición de estas evidencias, se estableció una fianza de 500.000 dólares. Por otra parte, la Policía también detuvo al hermano de Abston, Mario, de 36 años, por posesión de heroína, fentanilo y de un arma de fuego. Mario también declaró que vio a su hermano lavar la ropa.

Anteriormente, Cleotha Abston había cumplido 20 años de cárcel por el secuestro en agravio del fiscal Kemper Durand, quien fue obligado a entrar a punta de pistola al maletero de un vehículo con la intención de despojarlo de su dinero. En el momento de perpetrar ese crimen, Abston tenía 16 años, pero ya contaba un largo historial delictivo, que incluía violación.