El Ministerio de Asuntos Exteriores de China criticó el vertido de sustancias tóxicas que se hizo desde la base naval estadounidense de Yokosuka (Japón) en aguas de la ciudad homónima, en la prefectura de Kanagawa.
"Guardar los beneficios de algo para sí mismo y dejar el costo ambiental a otros es una práctica estándar de Estados Unidos", aseguró este jueves en una rueda de prensa el portavoz ministerial, Zhao Lijian.
Resaltando los daños "al medio ambiente y a la vida de las personas" que están causando "las tropas estadounidenses", el vocero resaltó que no es la primera vez que ese país utiliza la "extraterritorialidad como escudo".
"EE.UU. debe cumplir de buena fe sus obligaciones en materia de gobernanza medioambiental mundial, dejar de dañar imprudentemente el medio ambiente de otros países y hacer algo para proteger a las minorías raciales en su país del racismo medioambiental", agregó.
Los comentarios de Lijian tienen lugar poco después de que el gobierno municipal de Yokosuka detectara que el nivel de compuestos de flúor en las aguas residuales del complejo de la Marina norteamericana superaba los límites de referencia nacional. Aunque se presentó la respectiva queja, desde la parte estadounidense no han ofrecido ninguna explicación.
La semana pasada, el alcalde de la ciudad, Katsuaki Kamiji, calificó de "verdaderamente lamentable" la situación y expresó su preocupación de que la escorrentía de desechos al mar pueda estar "convirtiéndose en la norma".
A principios de mayo se encontró en las aguas de la planta de tratamiento residual de la base estadounidense valores por encima de la norma de ácido perfluorooctanosulfónico (PFOS) y ácido perfluorooctanoico (PFOA), entre otras sustancias. A principios de julio, un nuevo muestreo por parte del Ejército de los EE.UU. mostró cifras que excedían los valores provisionales que se habían propuesto lograr.
Yokosuka pidió a las fuerzas estadounidense instalar filtros con carbón activado para adsorber sustancias nocivas y realizar muestreos regulares en sus plantas de tratamiento. A comienzo de este mes, la ciudad anunció que había recolectado agua de mar en siete ubicaciones del puerto de Yokosuka para realizar sus propios análisis. EE.UU. le aseguró al Ministerio de Defensa japonés que instalaría los aparatos y trataría los desechos de forma regular.


