La economía italiana aumentará en 2022 más de lo pronosticado, pero tendrá un crecimiento cero en el próximo año debido a las dificultades energéticas, indica este sábado un informe la asociación empresarial italiana Confindustria citado por Reuters.
Este año la economía italiana crecerá un 3,4% en vez del 1,9% pronosticado anteriormente, pero en 2023 no verá ningún avance pese a que una predicción emitida en abril auguraba un índice del 1,6%.
La causa principal de la rebaja de la previsión es el encarecimiento del gas consecuencia del conflicto entre Rusia y Occidente. "Si las tensiones entre la UE y Rusia se intensificaran hasta el nivel de provocar nuevos aumentos de precios y/o bloqueos de las entregas de gas, las consecuencias negativas para las actividades de producción serían más severas, implicando una recesión más pronunciada", señala el informe. El porcentaje de las importaciones italianas de gas ruso han disminuido de un 40% a un 10%.
