Los Estados europeos están buscando más fuentes de energía, como contratar gigantescas centrales de petróleo y gas, para utilizarlas este invierno ante los problemas de seguridad energética que enfrentan, informó Bloomberg el miércoles.
La compañía turca Karpowership posee y opera una flota de las llamadas 'powerships', plantas flotantes de energía. De acuerdo con el diario, estas instalaciones —que funcionan a base de gas natural licuado, fuelóleo bajo en azufre o biogasóleo— podrían atracar en los puertos europeos en diciembre.
Además, los 'powerships' podrían suministrar electricidad a un precio de entre 20 y 25 céntimos de euro por kilovatio hora, aproximadamente la mitad de las tarifas actuales del mercado en Alemania previstas para el próximo año, según la compañía.
Las plantas flotantes se utilizan como fuente de generación de electricidad en África y otras economías emergentes. El barco más grande de Karpowership tiene una capacidad de 3.000 megavatios.
Según Zeynep Harezi, directora de operaciones comerciales de la empresa turca, están en conversaciones con cuatro de las principales economías de la Unión Europea. "Si conseguimos superar la burocracia, la documentación, es de esperar que generemos electricidad a un coste muy bajo y dentro de la normativa medioambiental de la UE", indicó, agregando que los Gobiernos europeos que participan en las discusiones aún no han decidido si quemarán petróleo o el gas licuado natural.
El bloque comunitario se enfrenta a la inseguridad energética tras la reducción significativa de los suministros de combustibles rusos y los elevados costes del gas natural.
Si bien el despliegue de 'powerships' podría brindar mayor seguridad energética, también es una medida controvertida. Según Bloomberg, el Ministerio de Economía y Protección del Clima alemán informó a los conservadores del Parlamento que está negociando con la empresa belga Exmar y con el Gobierno del estado de Baja Sajonia sobre la posibilidad de alquilar tres centrales eléctricas flotantes.
Al mismo tiempo, el grupo ecologista BUND criticó el uso de estos buques que queman combustibles fósiles porque "no se habían presentado argumentos" que justifiquen su implementación.


