Pareja afgana acusa a un marine de EE.UU. del secuestro de su hija adoptiva

Autoridades estadounidenses manifestaron su preocupación ante el caso al considerar que podría dañar significativamente las relaciones militares y exteriores de Washington.

Una pareja afgana que llegó a Estados Unidos como refugiada demandó a un miembro de la Marina de EE.UU. y a su esposa por, presuntamente, secuestrar a su hija adoptiva. 

La pequeña, cuando aún era un bebé, había sido rescatada en 2019 de los escombros de un pueblo afgano luego de una redada de las Fuerzas Especiales de EE.UU. que mató a sus padres y a sus cinco hermanos. Después de estar durante meses en un hospital militar estadounidense, su primo y la esposa de este, una pareja de recién casados, la adoptaron.

Posteriormente, el matrimonio y la niña consiguieron trasladarse a EE.UU. gracias a un abogado de la institución militar, Joshua Mast, durante la caótica retirada de las tropas estadounidenses de Afganistán en agosto de 2021.

Sin embargo, al llegar al aeropuerto de Washington, Mast los apartó de la línea de llegadas internacionales y los llevó a un oficial de inspección, según una demanda que presentaron el mes pasado recogida por AP. En ese momento, se sorprendieron cuando el marine presentó un pasaporte afgano para la niña en el que constaba el apellido Mast.

Documentos presentados en archivos federales dan cuenta de que el militar apeló a altos funcionarios de la Administración del expresidente Donald Trump, mediante su estatus en las Fuerzas Armadas, y se dirigió al tribunal de un pueblo del estado de Virginia para adoptar la niña sin que la pareja afgana lo supiera.

El matrimonio denunció que Mast, después de mostrar documentos que avalaban su custodia, se llevó a la niña cinco días después de su llegada a EE.UU. y desde entonces no la volvieron a ver. "Después de que se la llevaran, nuestras lágrimas nunca se detienen", afirmó la mujer a la agencia de noticias. "En este momento, solo somos cadáveres. Nuestros corazones están rotos. No tenemos planes para un futuro sin ella. La comida no tiene sabor y el sueño no nos da descanso", agregó.

Por otro lado, el marine afirmó que él y su esposa son los padres legales de la niña, que ahora tiene tres años y medio, y que "actuaron admirablemente" para salvarla. "Joshua y Stephanie Mast no han hecho nada más que asegurarse de que reciba la atención médica que necesita, con un gran costo y sacrificio personal, y brindarle un hogar lleno de amor", alegaron los abogados de los denunciados.

Por su parte, varios departamentos del Gobierno estadounidense manifestaron su preocupación ante el caso, ya que aseguran que podría dañar significativamente las relaciones militares y exteriores de Washignton.