Las fuerzas del orden de Rusia informaron este lunes que el accidente del avión militar Su-34, ocurrido hace una semana en la ciudad rusa de Yeisk, fue provocado por dos gaviotas que chocaron contra los motores de la aeronave, recoge TASS.
Las autoridades precisaron que las aves, cuyos restos fueron encontrados dentro de los escombros del bombardero, entraron en los propulsores durante su despegue.
Anteriormente, el Ministerio de Defensa ruso confirmó que el avión se estrelló en una zona residencial mientras tomaba altura durante un vuelo de entrenamiento. El accidente provocó un gran incendio en el área. Los pilotos lograron catapultarse, pero el siniestro dejó al menos 15 fallecidos entre los habitantes de la localidad.
