Luiz Antônio Fleury Filho, exgobernador de Sao Paulo durante la masacre de la cárcel de Carandiru, en 1992, en la que murieron 111 presos a manos de la Policía Militar, falleció este martes a los 73 años. Su fallecimiento lo comunicó su partido, el Movimiento Brasileño Democrático (MBD), que no divulgó las causas.
Su gobierno, entre 1991 y 1994, quedó marcado por la masacre de Carandiru, considerada la más grave ocurrida en los centros penitenciarios del gigante latinoamericano. Fleury Filho y el entonces secretario de Seguridad Pública, Pedro Franco de Campos, no fueron investigados por las muertes.
En un juicio para depurar responsabilidades, el exgobernador aseveró que la orden de asesinar a los reos no salió de él, pero sí justificó la acción de los agentes.