El Gobierno de Brasil destituyó a Silvinei Vasques, director de la Policía Federal de Carreteras (PRF), imputado en noviembre por ejercer irregularmente su cargo al intentar favorecer al presidente Jair Bolsonaro en su intento de reelegirse en los comicios de octubre, que perdió frente al izquierdista Luiz Inácio Lula da Silva.
Vasques abusó de su cargo en numerosas ocasiones durante la campaña y promovió, según la Fiscalía, "una verdadera propaganda político-partidaria (...) con fines electorales" a favor del mandatario en entrevistas o en actos públicos.
La víspera de las elecciones, Vasques llegó a publicar un mensaje en las redes sociales, que después tuvo que eliminar, pidiendo el voto para Bolsonaro. Además, el mismo día de los comicios permitió inspecciones en los autobuses de electores en los estados del nordeste del país, más fieles a Lula.
También se ha denunciado su omisión ante los bloqueos de carreteras tras la victoria del izquierdista.
