En medio del éxtasis por la victoria de la selección argentina en la final de la Copa del Mundo de Catar, los hinchas se vieron sorprendidos el domingo cuando, al finalizar el partido, en un local de la zona Once de Buenos Aires llovieron banderas albicelestes.
En el momento en que una multitud corría hacia la Avenida 9 de Julio para unirse a los festejos, desde el primer piso de un local de tela ubicado en Lavalle 2562, en el barrio porteño Balvanera, el empresario de origen ruso Eugeni Khlynin comenzó a cortar tela blanca y azul celeste con los colores de la bandera argentina y lo regaló a cientos de personas.
"Primero empezaron a cantar: 'telas, telas, telas', con ritmo, como saben cantar los argentinos. Luego, un vecino dijo: 'es un ruso', y empezaron a cantar: 'ruso, ruso, ruso'. A mí también me dio mucha felicidad dar a la gente felicidad", contó Khlynin en entrevista con medios locales.
El empresario textil estima que en cinco horas regaló unas 700 banderas argentinas, unos 1.000 metros de tela que recortó de 20 rollos. Aunque admitió que "estaba cansado", Khlynin dijo que lo hizo con gusto porque le debe mucho a esa nación.
"No importa cuanto hubiese ganado si las vendía. Si era por una cuestión de plata, no lo hacía. Va por otro lado. Le debo mucho a este país, a su gente", comentó a La Nación.
Además de su agradecimiento por Argentina, país al que llegó una década atrás, Khlynin apuntó que, como buen fanático de la selección albiceleste, sufrió mucho durante la final contra Francia.
"Cuando terminó, estaba muy feliz, y fue por eso que empecé con las banderas", reconoció.