La Policía española investiga la misteriosa desaparición de dos primos menores de edad, Fernando y Ángel, de 17 y 11 años de edad, respectivamente, en un barrio popular de Madrid. El mayor ha sido encontrado sin vida y ahora los esfuerzos se centran en localizar al menor, del que se teme que ha corrido la misma suerte.
Los dos desaparecieron el pasado 10 de diciembre del distrito de Carabanchel. Habían salido con el padre de uno de ellos para comprar un bocadillo, pero el adulto se desvió para acudir a una lavandería y cuando regresó a por ellos ya no los encontró.
A partir de ahí se activó la búsqueda de los dos menores. Desde el principio se barajó la posibilidad de que se hubieran trasladado a Toledo, ciudad que se encuentra a unos 70 kilómetros de Madrid. A pesar de que Fernando, el primo mayor, que tenía una discapacidad del 45 % en el habla, estaba casado en Madrid y tenía un bebé, solía visitar en Toledo a una chica con la que mantuvo una relación.
En Toledo voluntariamente
La familia de esa joven aseguró que no les había visto; sin embargo, la investigación policial logró determinar que los dos menores se habían desplazado hasta esa ciudad voluntariamente. Existen imágenes de cámaras de seguridad que les captaron entrando en el metro en Madrid y llegando a la estación de autobuses de Toledo. Además, un conocido les vio a los dos en esa ciudad solos y en buenas condiciones.
👇👇👇 El joven de 17 años hallado muerto en el Ecoparque de Toledo pudo morir de asfixia - ENCLM https://t.co/txg4JBG8afpic.twitter.com/bbd6teWnXp
— encastillalamancha (@Enclmdiario) December 22, 2022
A partir de ahí nada más se supo de los dos pequeños hasta este miércoles, cuando se conoció que un cadáver encontrado en el centro de reciclaje Ecoparque de Toledo había sido identificado como el mayor de los dos desaparecidos.
Seis días para identificar el cadáver
Sin embargo, el cuerpo había sido encontrado casi una semana antes, el 15 de diciembre, pero su estado había hecho imposible la identificación durante los primeros días, hasta que el cotejo necrodactilar dio resultados. Posteriormente, los familiares confirmaron la identificación por el tatuaje que el joven tenía en el brazo.
La hipótesis que baraja la Policía es que ante la llegada de la noche y el frío que durante esos días hacía en Toledo, los dos primos decidieron refugiarse en un contenedor de basura, que un camión de residuos los recogiese y la muerte se produjese en su interior.
Por el momento la autopsia, todavía no concluyente, refleja que no parece que la muerte se produjera de forma violenta, sino que se habría producido por asfixia al menos un día antes de que se encontrara su cuerpo, y que las heridas y magulladuras que presentaba el cuerpo se deberían al proceso de tratamientos de residuo automático por el que habría pasado.
Ahora las pesquisas se centran en averiguar el paradero del más pequeño, que aún no ha sido encontrado. Se cree que podría estar en el mismo lugar que su primo mayor, puesto que ambos eran inseparables, por lo que las labores de búsqueda ya han comenzado en el vertedero.
Sin embargo, la tarea es difícil debido a la envergadura de las instalaciones, que dan servicio a más de 100 pueblos de la provincia de Toledo con más de 600.000 habitantes, y a que tras encontrar el cadáver se siguieron vertiendo residuos seis días más, hasta que el día 21 fue identificado el cuerpo.
Incógnitas sin responder
Además, todavía queda por aclarar cuáles fueron los pasos de los dos menores durante los días entre su llegada a Toledo y el hallazgo del cadáver de uno de ellos, así como confirmar la hipótesis accidental que actualmente maneja la Policía.
Por su parte, las familias de los dos primos no creen que la tragedia fuera accidental y se preguntan, en ese caso, cómo es posible que solo se hallara un cuerpo y no los dos y por qué se tardó al menos cinco días en identificar el cuerpo de Fernando y relacionarlo con las desapariciones.


