Armenia se muestra dispuesta a reconocer Nagorno Karabaj como parte de Azerbaiyán

El primer ministro armenio, Nikol Pashinián, expresó la esperanza de que las partes pronto podrían suscribir el acuerdo de paz.

El primer ministro de Armenia, Nikol Pashinián, ha declarado este lunes en una rueda de prensa que su país está dispuesto a reconocer la región de Nagorno Karabaj, parte de la cual actualmente se gobierna por la republica homónima no reconocida, como parte de Azerbaiyán.

"Los 86.600 kilómetros cuadrados [de Azerbaiyán] incluyen el territorio de Nagorno Karabaj. Si nos entendemos bien con Azerbaiyán, entonces Armenia está dispuesta a reconocer la integridad territorial de Azerbaiyán dentro de dichos límites", afirmó Pashinián, citado por prensa local.

En este contexto, el jefe del Gobierno señaló que Bakú debe comprometerse a respetar los derechos de la comunidad armenia que vive en la región de Nagorno Karabaj.

Asimismo, Pashinián expresó la esperanza de que Ereván y Bakú podrían suscribir un acuerdo de paz para poner fin al conflicto que estalló con renovada fuerza en otoño de 2020 y finalizó con el cese de las hostilidades tras la introducción de un contingente pacificador ruso. Tras la suscripción del acuerdo trilateral en noviembre de 2020, se registraron varias escaladas con cruces de acusaciones sobre la violación de la tregua por parte de ambas partes.

Por otra parte, el jefe del Ejecutivo armenio subrayó que en las negociaciones mantenidas por su ministro de Exteriores y el canciller de Bakú, celebradas a primeros de mayo bajo el auspicio de EE.UU. cerca de Washington, "las partes empezaron a hablar más directa y abiertamente a partir de determinado momento".

La semana pasada, Pashinián informó que tiene previsto realizar una ronda negociadora en Moscú el próximo 25 de mayo con el presidente ruso, Vladímir Putin, y el líder azerbaiyano, Iljam Alíev.

Asimismo, el 1 de junio Pashinián y Alíev planean encontrarse en Chisinau (Moldavia) con la participación del presidente francés, Emmanuel Macron, el canciller alemán, Olaf Scholz, y el presidente del Consejo Europeo, Charles Michel.