Rusia a EE.UU.: No nos den lecciones sobre el despliegue nuclear

Las municiones nucleares tácticas no están siendo cedidas a Minsk y la forma de su despliegue es "totalmente consistente" con las obligaciones internacionales, aseguran los diplomáticos rusos.

El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, reconoció este viernes ante los periodistas que reaccionó de forma "extremadamente negativa" al estacionamiento de armas nucleares tácticas rusas en Bielorrusia. El mandatario comentó la noticia horas después de que su par bielorruso, Alexánder Lukashenko, anunciara que el despliegue de municiones nucleares ya había comenzado.

Tras la cumbre de la Unión Económica Euroasiática celebrada esta semana en el Kremlin, Lukashenko declaró a periodistas que Rusia no debería preocuparse por la seguridad de sus armas, ya que los bielorrusos son gente "puntual, cuidadosa y hacendosa".

Un breve comentario de la portavoz oficial de la Casa Blanca, Karine Jean-Pierre, que acusó al Kremlin de recurrir a decisiones "irresponsables y provocadoras" añadió más leña a la polémica.

La respuesta de la Embajada rusa en EE.UU. no se hizo esperar: "es derecho soberano de Rusia y de Bielorrusia garantizar su seguridad por los medios que consideremos necesarios en medio de una guerra híbrida a gran escala desatada por Washington contra nosotros".

Las acciones de Moscú son "totalmente consecuentes con nuestras obligaciones legales internacionales", declaró este sábado la embajada en su cuenta de Telegram, puntualizando que las armas nucleares no están siendo cedidas a Bielorrusia, puesto que "el control de ellas y la decisión sobre su uso" siguen recayendo en la parte rusa. 

"Antes de culpar a otros, a Washington le vendría bien hacer un poco de introspección", escribieron los diplomáticos rusos, en referencia al gran arsenal de sus armas nucleares que mantiene en Europa desde hace décadas. Además, EE.UU. practica  intercambios de arsenales con sus aliados de la OTAN y los entrena para escenarios de uso de armas nucleares contra Rusia, recuerda la respuesta rusa.