
Pekín reacciona a la primera estrategia de Berlín hacia China

La "reducción de riesgos" que Alemania ha puesto como punto central de su primera estrategia hacia China no es más que un pretexto para intensificar la competencia y "politizar la cooperación normal", declaró este viernes el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores chino, Wang Wenbin, durante una conferencia de prensa.
Al ser preguntado sobre el impacto del documento en las relaciones entre ambos países, el vocero afirmó que Pekín lo ha tenido en cuenta y cree que "la competencia, el proteccionismo y politización de la cooperación normal en nombre de la 'reducción de riesgos' y la 'reducción de la dependencia' solo serán contraproducentes y crearán riesgos artificiales".

"Trazar una línea basada en valores e ideología y abogar por la denominada competencia entre sistemas, intereses y valores contradice aún más la tendencia de los tiempos, y no hará más que agravar la división del mundo", subrayó.
Al mismo tiempo, Wang señaló que, en la realidad, ambas naciones tienen "tienen muchos más aspectos comunes que diferencias, mucha más cooperación que competencia, y son socios más que rivales". Así, en el marco de la "compleja y turbulenta situación internacional actual", Pekín espera que Berlín "adopte una visión global y objetiva del desarrollo" de China y "formule una política racional y pragmática" hacia el país asiático.
Estrategia alemana
Así comentó el portavoz el documento presentado este jueves por el Gobierno alemán, que marca las directrices futuras para su relación con Pekín. Según el texto, aunque Berlín afirma querer mantener un estrecho y amplio diálogo con las autoridades chinas sobre cuestiones de interés mutuo, considera necesario un nuevo enfoque en el desarrollo de las relaciones con el gigante asiático, que a su juicio plantea innumerables riesgos para los intereses alemanes.
En particular, Alemania acusó al Gobierno chino de violar gravemente los derechos humanos y socavar el derecho internacional con sus políticas en el Indo-Pacífico, al tiempo que le instó a permitir el ingreso de Taiwán en organizaciones internacionales como la ONU. Asimismo, Berlín expresó su descontento ante la falta de apoyo de Pekín a Kiev.