El exmilitar argentino Mario Guillermo Ocampo fue condenado a prisión perpetua este martes por su participación en torturas, homicidios y desapariciones forzadas en distintos centros de detención clandestinos durante la dictadura cívico-militar que gobernó el país suramericano entre 1976 y 1983.
"El Tribunal, integrado por la jueza María Paula Marisi y los jueces Alberto Daniel Carelli y Héctor Fabián Cortés, sostuvo que los hechos juzgados durante el debate constituyen crímenes de lesa humanidad y que fueron cometidos en el contexto del delito internacional de genocidio, por lo que resultan imprescriptibles. A su vez, la resolución declaró […] a los damnificados como víctimas de delitos de lesa humanidad durante el terrorismo de Estado", se lee en la reseña oficial del caso.
De acuerdo con las pesquisas presentadas por la Fiscalía, los crímenes objeto de sentencia fueron cometidos entre los meses de marzo y noviembre de 1976 y Ocampo, entonces teniente, era el tercero en la cadena de mando a cargo del mayor Luis Faustino Suárez, asentada en la localidad de San Rafael, provincia de Mendoza.
