Pedro Sánchez indigna a la derecha española con sus vacaciones en Marruecos

El viaje del mandatario socialista se produce en medio de las inciertas negociaciones para formar gobierno tras las elecciones del pasado 23 de julio, ganadas por el derechista Partido Popular con insuficientes apoyos parlamentarios.

El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, levantó una nueva polémica entre la derecha española: se fue de vacaciones a Marruecos en plena negociación para la investidura tras las elecciones.

El mandatario socialista viajó el martes con su familia en un avión de línea comercial a la turística ciudad de Marrakech, según adelantó la agencia EFE. 

Según fuentes del gobierno, es un viaje "estrictamente privado" de varios días, "costeado íntegramente con recursos propios" del presidente y sin agenda institucional.

El diario marroquí Rue20 difundió un video en el que se les ve paseando por esa ciudad del norte de África. Sánchez aparece en guayabera blanca y una parpusa -una gorra típica del traje tradicional madrileño- blanca junto a sus familiares.

"Una clara provocación"

Sánchez, cuyo partido, el Partido Socialista Obrero Español (PSOE), quedó segundo en las elecciones, inició de esta manera sus vacaciones veraniegas, después de que el lunes grabase un vídeo en el que afirma que cuenta con la "mayoría social" para formar una "mayoría parlamentaria". Pero para ello ya dejó claro que empezará a negociar sus posibles apoyos el próximo 17 de agosto, cuando se constituyan las Cortes.

El viaje desató las críticas de la derecha política y mediática española.

El Partido Popular (PP), vencedor de las elecciones pero sin mayoría suficiente para formar gobierno, dijo que el viaje de Sánchez era una "clara provocación" que respondía a la "soberbia del personaje".

La secretaria general del partido, Cuca Gamarra, criticó en las redes sociales sus vacaciones cuando la economía va, según ella, "hacia el acantilado".

Un destino 'simbólico'

No es la primera vez que Sánchez escoge Marruecos para ir de vacaciones, pero la elección del país norteafricano está cargada de simbolismo.

El mandatario español fue duramente criticado por su cambio de postura en algunos asuntos, entre ellos en el conflicto entre Marruecos y la excolonia española del Sáhara Occidental.

En marzo del año pasado, el gobierno de España dio un giro histórico, otorgando por primera vez el visto bueno a la postura marroquí, que defiende convertir el Sáhara Occidental en una provincia del reino alauí.

'Tú a Marruecos, Desokupa a la Moncloa'

El viaje además se produce sin que se haya aclarado el caso Pegasus, un 'spyware' desarrollado por una empresa israelí y que fue usado para espiar los móviles de varios miembros del Gobierno español.

El Parlamento Europeo señaló en mayo a Marruecos como "posible" autor de ese espionaje. La Justicia española archivó el caso "ante la falta de cooperación jurídica de Israel".

Pero también hay quien lo interpreta como una respuesta a la enorme lona que colgó en campaña electoral en una fachada de un edificio de una céntrica calle de Madrid la empresa Desokupa, una organización ultraderechista dedicada a los desalojos forzosos con métodos agresivos que bordean la ley.

El lema de esa lona era 'Tú a Marruecos, Desokupa a la Moncloa' (la sede de la presidencia del Gobierno español).