Por primera vez estudian detalladamente tres buques hundidos en una trascendental batalla de la II Guerra Mundial

La expedición utilizó embarcaciones controladas a distancia para filmar y fotografiar los barcos hundidos a más de 5.000 metros de profundidad.

Una misión de reconocimiento submarino, emprendida desde el barco Exploration Vessel (E/V) Nautilus, exploró tres portaaviones hundidos durante la batalla naval de Midway, que en la Segunda Guerra Mundial enfrentó a las armadas de EE.UU y Japón.

El equipo de evaluaciones arqueológicas en profundidad, liderado por el grupo Ocean Exploration Trust, patrocinado por la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos, hizo importantes revelaciones en el marco de su expedición en el océano Pacífico. La travesía tuvo lugar del 8 al 12 de este mes y cubrió en particular el Monumento Nacional Marino Papahānaumokuākea, el área protegida más grande de los EE.UU.

Los exploradores realizaron un primer estudio visual del portaviones Akagi, de la Armada Imperial Japonesa, y obtuvieron las primeras vistas detalladas del buque estadounidense USS Yorktown desde que fuera localizado hace 25 años. También llevaron a cabo un análisis exhaustivo del pecio del portaviones japonés Kaga.

La batalla de Midway

La Batalla de Midway es considerada como uno de los combates navales más importantes de la II Guerra Mundial, ya que marcó el desplazamiento del poder y la iniciativa militar entre Japón y Estados Unidos. Comenzó el 4 de junio de 1942, en la isla Midway, y duró tres días. Cuatro portaaviones japoneses y uno estadounidense quedaron hundidos al final de la contienda. También resultaron destruidos un destructor estadounidense y un crucero japonés. La armada japonesa se retiró de la batalla debido a las significativas pérdidas sufridas.

Documentar la historia y honrar a los caídos

El interés era documentar esos naufragios de importancia histórica, examinar su estado y honrar a todos aquellos que perdieron la vida en ambos lados de la batalla. La expedición utilizó embarcaciones controladas a distancia para filmar y fotografiar los barcos hundidos a más de 5.000 metros de profundidad.

"Durante más de 43 horas circunnavegamos metódicamente estos restos históricos en profundidad, sacando a la luz muchas características con gran detalle, incluidos su armamento, batalla y daños relacionados con el hundimiento. Muchos cañones antiaéreos todavía apuntaban hacia arriba, proporcionando pistas sobre los momentos finales en esos barcos icónicos", comentó Daniel Wagner, científico jefe de Ocean Exploration Trust.

"Esta expedición no sólo está reescribiendo la historia y nuestra comprensión de estos lugares especiales, sino que también está superando los límites de lo que pensábamos que era posible en términos de colaboración interdisciplinaria", señaló Wagner. "Explorar el Monumento Nacional Marino Papahānaumokuākea y estos icónicos barcos navales es un privilegio solemne en muchos niveles", dijo Rick Spinrad, administrador de la NOAA.

"Estamos increíblemente agradecidos por las relaciones de colaboración […], que nos permitieron documentar y evaluar el estado de estas importantes tumbas de guerra de marineros estadounidenses y japoneses", indicó Samuel Cox, director del Comando de Historia y Patrimonio Naval.