Desde el varapalo que se llevó en las elecciones españolas del pasado 23 de julio, la formación ultraderechista Vox ha ido sumando reveses en forma de denuncias y dimisiones.
El último, este viernes: Juan José Aizcorbe, gerente del partido, anunció su salida en medio de la polémica por las presuntas irregularidades económicas en la formación, según adelantó el diario El País.
Patas cortas tienen las mentiras. Que no se crean Sánchez y Puigdemont que se libran de @_Marta_Castro Con una buena cerveza, una buena querella. pic.twitter.com/ttPPl7yw9L
— Jorge Buxadé (@Jorgebuxade) October 6, 2023
La solvencia de la gestión de Aircorbe quedó muy lastimada el lunes, cuando elDiario.es reveló que Vox transfirió durante cuatro años casi 7 millones de euros a Disenso, una fundación privada que preside el líder del partido, Santiago Abascal.
Esa fundación, una especie de 'think tank' que difunde el polémico ideario de Vox, tiene unas cuentas sospechosas. Según elDiario, la organización gasta un millón de euros al año en personal, mucho más que las dos grandes formaciones políticas del país –el conservador Partido Popular (PP) y el Partido Socialista (PSOE)–, y destina 1,3 millones de euros en "otros gastos de actividad", sin detallar las partidas. Aizcorbe, según la prensa, ordenó y aprobó las transferencias.
Bajo la lupa del Tribunal de Cuentas
También se supo el lunes que el Tribunal de Cuentas tiene bajo lupa unos ingresos de más de 330.000 euros que Vox habría recibido de ciudadanos no identificados, en 2018 y 2019, y que hizo pasar como "actividades promocionales". Se está investigando si realmente corresponden a eso o si son donaciones anónimas a los partidos, que están prohibidos por ley.
Vox quedó en tercera posición en los pasados comicios, con 33 escaños. Fue fundado hace diez años y su ideario incluye el no reconocimiento de la violencia de género, la defensa a ultranza de la unidad de España y el repudio a la migración. Además, se presenta como una alternativa a la política tradicional, que se ha visto salpicada por incontables escándalos de corrupción en las últimas décadas.
Santi Abascal de VOX se afilió al PP con 18 años y ha acumulado más de 10 cargos. A sus 47 años no ha cotizado nunca fuera de la política y tiene una mansión de 1M€. Hoy se ha conocido que ha trasvasado 7M€ a la fundación que preside (Disenso) sin informar a sus afiliados. pic.twitter.com/6Ai9XZkrMP
— Fonsi Loaiza (@FonsiLoaiza) October 2, 2023
En un intento de calmar los ánimos entre sus propias bases, el secretario general del partido, Ignacio Garriga, mandó una carta a los afiliados, en la que justifica los pagos a la fundación con el argumento de que Vox y Disenso, "la punta de lanza de la batalla cultural" son lo mismo, cosa que los medios ponen en duda, pues Abascal es patrono de Disenso a título personal y no como presidente de la formación política.
La semana pasada, el propio Abascal tuvo que rectificar su declaración de rentas ante el Congreso, después de que El País publicara que en la original omitía los 1.500 euros mensuales que cobra como presidente del grupo parlamentario.
"Los medios seguirán manipulando"
Este viernes, el partido ultraderechista publicó un comunicado en el que asegura que Aizcorbe "acordó hace meses reducir su carga de trabajo en el partido y nombrar un nuevo gerente", y que "seguirá con funciones de control y fiscalización en el Comité de Gestión", además de seguir con su acto como diputado por Barcelona.
Además, el partido desmintió también la información, aparecida e los medios, de que Marta Castro había sido relevada como vicesecretaria nacional jurídica.
"Desmentimos de forma tajante las informaciones aparecidas este viernes, reiteramos la confianza y el agradecimiento del partido en las personas anteriormente citadas y, para disgusto de muchos, seguimos trabajando en la alternativa social y patriótica que es VOX", señala el comunicado.
Una reunión incómoda
Pero las malas noticias para la formación no dejan de aflorar. El jueves dimitió Camino Limia, la única consejera de Vox en el gobierno de Extremadura (suroeste). Su salida fue atribuida a "motivos personales".
Después de las elecciones, el entonces portavoz de Vox en el Congreso, Iván Espinosa de los Monteros, una de las figuras más mediáticas del partido, anunció su salida de la política "por motivos personales y familiares".
No obstante, el exidirigente causó la ira de la cúpula del partido cuando se supo por la prensa que, a medios de septiembre, reunió en un almuerzo a exmiembros de Vox críticos y a algunos diputados en activo por sus siglas.


