La economía de la UE puede sufrir un "golpe definitivo" por su política antichina

Según Peter Szijjarto, las economías occidentales y orientales ahora son más interdependientes que nunca.

Budapest se opone a cualesquiera planes y medidas encaminadas a la ruptura de las relaciones entre la Unión Europea (UE) y China, afirmó este viernes el ministro de Exteriores húngaro, Peter Szijjarto, citado por medios locales.

De acuerdo con Szijjarto, la competitividad de la economía europea fue socavada por las crisis y fallos de respuesta por parte de la UE, subrayando que las sanciones "dispararon a la economía europea: primeramente, en el pie y luego en la rodilla". "Hoy en día pagamos por el gas cuatro veces más que los estadounidenses, y por la electricidad tres veces más que los chinos", destacó.

Además, constató que en el 2022 China superó al bloque comunitario en el 'ranking' global del PIB. Añadió que, si en el 2010 el porcentaje de Pekín en la economía global era del 9%, ahora asciende al 18%. Entre tanto, el aporte de la UE y EE.UU. cayeron del 22% al 17% y del 30% al 25%, respectivamente.

"La estructura completa de la economía mundial está transformándose, y esta gran transformación también significa que la ventaja competitiva automática de Occidente ha terminado. El mundo oriental se ha reforzado considerablemente, al menos ha alcanzado al mundo occidental desde un punto de vista financiero y tecnológico, y siempre ha estado por delante de nosotros en términos de recursos humanos", explicó Szijjarto.

Según el diplomático, la cuestión para la UE es si quiere aislarse del mundo oriental, que se desarrolla rápidamente a través de la formación de bloques, o seguir creyendo en una economía mundial abierta, con la competencia y cooperación apropiada. Agregó que las economías occidentales y orientales ahora son más interdependientes que nunca. "No importa si nos gusta o no, es un hecho", dijo Szijjarto, subrayando que cualquiera que lo niegue "puede causar un daño muy grave a la economía europea".

Asimismo, señaló que anteriormente la base del crecimiento económico de Europa era la combinación de las tecnologías avanzadas europeas con los recursos energéticos rusos, pero luego esta cooperación fue cortada.

"Desgraciadamente, hay europeos occidentales y varios de sus seguidores, no en la parte occidental de Europa, que se esfuerzan por cortar la cooperación económica entre Europa y China de la misma forma", declaró. "Si esto sucediera, sería prácticamente un golpe definitivo para la economía europea. Por eso estamos en contra de cualquier intento de aislar a las economías china y europea", manifestó.

A finales de junio, Szijjarto calificó de "suicidio" un posible desacoplamiento entre la UE y China. "¿Cómo podríamos desvincularnos sin acabar con la economía europea?", reiteró.