Pelea con gobernadores, recortes y decretos: la estrategia de Milei tras el fracaso de la 'ley ómnibus'

El presidente confirmó que no habrá más obras públicas.

El presidente de Argentina, Javier Milei, reforzó su pelea con los gobernadores del país, después del fracaso de la ambiciosa 'ley ómnibus', uno de los proyectos centrales de su Gobierno que buscaba modificar cientos de normas y que naufragó en el Congreso.

A su regreso de una gira que realizó en Israel y en Italia, el mandatario también ratificó fuertes recortes del gasto, el fin de la obra pública y su intención de emitir decretos que sustituyan a las leyes que intentó reformar con la 'ley ómnibus'.

Todo ello forma parte de la estrategia de Milei, que ha elegido la confrontación como eje de su gestión, ya que, por ejemplo, aseguró que los gobernadores todavía piensan con base en sus "intereses particulares" y "privilegios de casta".

También consideró que el rechazo de la ley fue "un triunfo rotundo", que puso en evidencia a quienes están "del lado de la libertad", lo que, en su criterio, excluye a los gobernadores que no respaldaron incondicionalmente la iniciativa.

Además, advirtió que su Gobierno ya no financiará obras públicas en las provincias, a pesar de los reclamos de varios gobernadores, entre ellos Axel Kicillof (Buenos Aires) y Martín Llaryora (Córdoba), quienes han explicado la importancia y necesidad de este tipo de proyectos que impulsan a las economías locales.

"No hay más obra pública, se cortó totalmente la obra pública. Es un mecanismo furioso de robo. Si hay una iniciativa privada, que se haga", dijo.

Recalculando

El regreso de Milei a Argentina generó una fuerte expectativa, ya que había versiones de que cambiaría de manera drástica a su gabinete para conformar un Gobierno de coalición con el partido Propuesta Republicana (PRO), que es encabezado por el expresidente Mauricio Macri.

Sin embargo, no ha habido definiciones en ese sentido. En cambio, la prensa local ahora asegura que, para sustituir a la rechazada 'ley ómnibus', Milei evitará que la mayoría de sus proyectos vuelvan a pasar por el Congreso, lo que implica que reformará leyes por decreto.

Esta estrategia se afianzó con las declaraciones del mandatario, quien advirtió que no buscará ningún tipo de consenso con la oposición ni con los sectores "dialoguistas" que avalaron gran parte de la 'ley ómnibus'.

De esta forma, en lugar de una reforma integral, como la que preveía el proyecto inicial, el presidente emitiría decretos en cada uno de los temas, ya sea jubilaciones, seguridad o cuestiones fiscales.

El endurecimiento de Milei se reflejó, también, en su negativa a negociar un nuevo salario mínimo y a convocar a un acuerdo salarial con los docentes, como hacían anualmente sus antecesores para pactar los aumentos de los trabajadores de la educación, lo que anticipa una inminente tensión con los gremios ante el regreso a clases en marzo.

Por otra parte, el presidente volvió a defender este viernes la campaña de odio que ha promovido en contra de la artista Lali Espósito, y que ha generado un repudio masivo en su contra.

"Acá el problema no es una actriz. Es una arquitectura cultural diseñada para sostener el modelo que beneficia a los políticos. Bueno, nosotros venimos a terminar con eso", aseguró en un post, en el que insistió en que la raíz del problema es "moral y tiene como consecuencias el cinismo político y la decadencia económica".