La Feria Internacional del Libro de Buenos Aires repudia a Milei por ataques a la cultura

Por primera vez en 48 años, el Gobierno no participará del evento literario más importante de la región.

La Feria Internacional del Libro (FIL) de Buenos Aires inauguró su edición número 48 con fuertes críticas al presidente Javier Milei por el desfinanciamiento, desprecio y ataques que ha mostrado hacia las políticas culturales.

Alejandro Vaccaro, presidente de la Fundación El Libro, denunció la inédita decisión que tomó el Gobierno, con falsos argumentos, de no participar de manera oficial en el evento literario más importante de Sudamérica, algo que ocurre por primera vez en cinco décadas.

También cuestionó la contradicción de Milei, quien impidió que en la Feria hubiera estands del Banco Nación o del Ministerio de Cultura pero, al mismo tiempo, solicitó la presentación de uno de sus libros.

"Luego de despreciar a nuestra Feria, no se sonroja y pide participar en este espacio", dijo Vaccaro durante la inauguración que se realizó el jueves por la noche, al confirmar que el presidente quiere acudir el próximo 12 de mayo aunque los organizadores no pueden costear el acondicionamiento del lugar que solicitó ni garantizar su seguridad.

"Su participación implica una serie de erogaciones extraordinarias que la Fundación El Libro no puede afrontar. [...] No hay plata", ironizó al retomar el lema con el que Milei justifica el brusco ajuste del gasto público.

Entre abucheos a Milei, Vaccaro definió como "una flagrante mentira" el argumento que esgrimió el Gobierno cuando aseguró que no pondría ni siquiera un estand en la Feria porque los organizadores solicitaban un pago de 300 millones de pesos (300.000 dólares).

"Concurrir a la Feria este año representa un acto de rebeldía y resistencia. Como nunca este espacio plural, activo, será el eje central alrededor del cuál girará el repudio de todas las fuerzas culturales a las políticas devastadoras que propone este Gobierno", advirtió.

Gobierno justifica ausencia 

Este viernes, el vocero presidencial, Manuel Adorni, justificó la ausencia del Ministerio de Cultura en la feria por el "monto descabellado" que pidieron los organizadores para montar un puesto en la feria.

"El estand tenía para nosotros un costo de 300 millones de pesos (unos 343.000 dólares), a los que había que adicionar 150 millones por el armado (171.000 dólares)", aseguró Adorni en una rueda de prensa.

Y explicó las razones de la decisión: "Fue por un tema de eficiencias, reducir un monto descabellado para este momento del país. No amerita mayor justificación. Era un monto exorbitado", sostuvo el portavoz del Gobierno. 

Según indicó el funcionario, los fondos que iban a ser destinados por la Secretaría de Cultura para la Feria del Libro tendrán otro fin. "En vez de utilizar recursos en el estand, colaborará con la bibliotecas populares para que adquieran nuevos títulos", afirmó.

Irresponsabilidad

Cada año, la Feria que reúne a cientos de miles de visitantes nacionales y extranjeros y que ratifica a Argentina como un polo cultural en América Latina, es inaugurada por un escritor que ofrece un panorama del sector.

En esta ocasión, la invitada fue Liliana Heker, una de las autoras más queridas y admiradas en el país sudamericano, quien sorprendió al evitar los eufemismos y criticar de manera directa a Milei, al ministro de Economía, Luis Caputo; la de Capital Humano, Sandra Pettovello; la canciller Diana Mondino y el vocero Manuel Adorni.

"¿Por qué esta intención manifiesta, por parte del Gobierno, de menoscabar o suprimir toda institución o medio de comunicación que favorezca o divulgue el conocimiento, el desarrollo científico, la creación artística y la formación universitaria?", cuestionó.

Heker recordó que el Gobierno ataca y desfinancia a la cultura con argumentos "sospechosos", ya que acusa a escritores y artistas de usar recursos que podrían destinarse a "los niños hambrientos" mientras deja de enviarles recursos a los comedores populares.

Denostó, además, las promesas sin sustento de Milei de que Argentina será una "potencia" dentro de 35 años y de regresar al país al "esplendor" que supuestamente vivía hace un siglo, cuando en realidad, padecía una desigualdad atroz.

"'La gente está contenta', le escuché decir al ministro de Economía y me pregunté: ¿de qué gente está hablando? ¿Con qué elementos construyó una generalización tan categórica? ¿Caminó alguna vez por la calle?, ¿vio a los que duermen en las veredas?, ¿trató al menos de imaginarse la desesperación de alguien que va a un comedor comunitario para calmar su hambre y ni siquiera allá encuentra comida?", cuestionó.

En algunos casos, agregó, la irresponsabilidad verbal de las autoridades es tan desembozada que más bien se parece a un chiste.

"Es el caso del vocero presidencial cuando aclaró que no era cierto que a los jubilados un aumento prometido se les iba a pagar en dos cuotas. No: simplemente se lo haría en dos momentos distintos", lamentó.

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