Exvicepresidente de EE.UU. advierte de una nueva carrera nuclear si Trump deja de apoyar a Taiwán

Algunos países vecinos de China podrían perder la confianza en el poder disuasorio de Washington y sucumbir ante el deseo de desarrollar su propio arsenal, estima Mike Pence.

En vísperas de la investidura del mandatario electo de EE.UU., Donald Trump, el exvicepresidente Mike Pence ha instado a la nueva administración republicana a mantener e incrementar el apoyo a Taiwán.

Pence llegó este viernes a la isla como invitado para la firma de un acuerdo de cooperación entre el Instituto de Idiomas de Taipéi y el estadounidense Foro de Investigación Purdue, informa el periódico The Guardian. Durante su intervención en el evento, el exvicepresidente expuso sus argumentos del por qué Estados Unidos debería impedir que China recupere el control del territorio taiwanés.

En su opinión, si esto sucediera, algunos países asiáticos pequeños que tienen miedo a Pekín dejarían de confiar en la disuasión estadounidense. "En última instancia, estas naciones sentirían que no tienen otra opción que desarrollar su propio arsenal nuclear", dijo Pence. Esta situación sería peligrosa a nivel regional y mundial, porque "probablemente, provocaría una nueva carrera armamentista nuclear", agregó.

En octubre pasado, durante la campaña presidencial Trump acusó a Taiwán de "robar" a EE.UU. el negocio de los chips y pese a ello "quieren protección". Pence está en desacuerdo con estas críticas y aprovechó su estadía en Taipéi para sugerir el fortalecimiento de las relaciones bilaterales. "Además del apoyo militar, no hay mejor momento para que la administración entrante comience las negociaciones sobre un acuerdo de libre comercio con Taiwán", manifestó.

Por otro lado, el exvicepresidente se mostró orgulloso de que la primera Administración Trump, de la que formó parte, haya "cambiado el consenso nacional sobre China" tras décadas de una política de la "vista gorda" respecto a los problemas internos del gigante asiático. En este sentido, sugirió a la Casa Blanca renovar el compromiso con las autoridades separatistas insulares y proporcionar a Taiwán todo lo que necesite para defenderse.