Muchos civiles murieron quemados vivos a consecuencia del ataque lanzado por las Fuerzas Armadas de Ucrania contra la localidad de Jorly, en la provincia rusa de Jersón, durante la noche de Año Nuevo, en el que perdieron la vida al menos 24 personas, informó el gobernador local, Vladímir Saldo.
El alto funcionario ruso reveló que el Ejército ucraniano perpetró el ataque mediante tres vehículos aéreos que lanzó contra un café y un hotel en la costa del mar Negro, donde civiles celebraban la llegada del Año Nuevo. Uno de los drones llevaba una mezcla inflamable.
Saldo reportó que al menos 24 personas han muerto, entre ellas un niño, y que más de 50 resultaron heridas. Según explicó el gobernador, no fue posible salvar a más personas debido a la intensidad del incendio, mientras que el fuego no pudo extinguirse hasta la madrugada.
"Así es la 'paz' a la que, según sus propias palabras, [el líder del régimen de Kiev, Vladímir] Zelenski aspira", denunció Saldo, que resaltó el carácter "especialmente cínico" que tuvo el ataque mediante un dron de reconocimiento que fue lanzado "casi al son de las campanas".
Saldo resaltó que este crimen es, en esencia, similar al perpetrado contra la Casa de los Sindicatos de Odesa en 2014, cuando neonazis ucranianos prendieron fuego deliberadamente al edificio donde se escondían ciudadanos contrarios al golpe de Estado y a la política de las nuevas autoridades de Kiev, después de chocar con radicales.
- Ucrania lleva a cabo constantemente ataques selectivos contra la población civil de las provincias fronterizas rusas. Drones y misiles del régimen de Kiev impactan contra vehículos civiles, viviendas, zonas de ocio, centros comerciales y otras instalaciones civiles, dejando víctimas.