"Volaban drones e impedían ayudar": Gobernador de Jersón detalla la masacre perpetrada por Kiev

Se trata de una cafetería normal donde la gente se reunió para celebrar el Año Nuevo, apuntó Vladímir Saldo.

El gobernador de la provincia rusa de Jersón, Vladímir Saldo, comentó este jueves a RT el ataque ucraniano contra la localidad de Jorly, perpetrado durante las celebraciones de Año Nuevo.

"Volaban drones e impedían ayudar", dijo Saldo al revelar los detalles del masacre.

En este contexto, el gobernados señaló que el número de muertos sigue aumentando a medida que se retiran los escombros y que podría ser más de 24. Indicó que se ha hallado 19 cuerpos bajo las ruinas, varias personas han fallecido en el hospital y los médicos luchan por la vida de seis heridos graves. Añadió que el incendio provocado por el ataque se prolongó durante más de seis horas.

Describió que se trataba de una cafetería normal donde la gente se reunió para celebrar el Año Nuevo. Entre los presentes, detalló, había adolescentes nacidos en 2007 y 2008, muchos jóvenes que también resultaron heridos y personas de mediana edad. Afirmó que algunos no acudieron inmediatamente al hospital y decidieron ayudar a las víctimas, mientras que la dueña del café sufrió una herida de gravedad por metralla.

Según describió, el ataque se llevó a cabo en un momento en que "todo el mundo celebra el Año Nuevo", cuando la vigilancia está relajada, y que los drones se aproximaron desde el mar Negro.

Al ser preguntado por el apoyo occidental a Kiev, respondió que las Fuerzas Armadas ucranianas serían mucho menos eficaces sin esa ayuda, y atribuyó la magnitud del ataque tanto al suministro de armas como al componente de inteligencia.

"Hagan lo que hagan, es imposible derrotar al soldado ruso y al ingeniero ruso, por mucha ayuda que reciban. […] Solo refuerzan aún más la determinación de nuestros combatientes de detener el terrorismo", expresó el funcionario.

Por último, Saldo indicó que los órganos de investigación están trabajando para aclarar exactamente lo ocurrido.

Al menos 24 personas fallecieron, incluido un niño, y más de 50 resultaron heridas a consecuencia del ataque. Muchos murieron quemados vivos. En su canal de Telegram, Saldo detalló que el Ejército ucraniano lanzó tres drones contra un café y un hotel en la costa del mar Negro, donde civiles festejaban. Uno de los drones llevaba una mezcla inflamable.

Por su parte, el Ministerio de Salud de Rusia informó que en los hospitales de la provincia de Jersón y de la República de Crimea atienden a 13 heridos, entre ellos dos niños. Seis de ellos, menores incluidos, se encuentran en estado grave.

"Así es la 'paz' a la que, según sus propias palabras, [el líder del régimen de Kiev Vladímir] Zelenski aspira", denunció Saldo, que resaltó el carácter "especialmente cínico" que tuvo el ataque lanzado por un dron de reconocimiento "casi al son de las campanas".

Saldo señaló que este crimen es, en esencia, similar al perpetrado contra la Casa de los Sindicatos de Odesa en 2014, cuando neonazis ucranianos prendieron fuego deliberadamente al edificio donde se escondían ciudadanos contrarios al golpe de Estado y a la política de las nuevas autoridades de Kiev, después de chocar con radicales.

El Comité ruso de Investigación, que ha abierto una causa penal tras el ataque letal, precisó que sus especialistas están esclareciendo los pormenores de la masacre.

La semana pasada, el ministro de Relaciones Exteriores de Rusia, Serguéi Lavrov, afirmó que Zelenski y los dirigentes europeos que controlan sus movimientos no tienen ninguna disposición para resolver el conflicto ucraniano por vías diplomáticas.

"Kiev no deja de intentar cambiar la situación en el frente, donde la iniciativa estratégica está firmemente en manos del Ejército ruso. Aterroriza a la población civil y realiza sabotajes contra la infraestructura civil de nuestro país", declaró Lavrov durante una entrevista, al ser preguntado sobre cuál es el principal obstáculo para la finalización del conflicto y si los escándalos de corrupción alrededor de quienes dirigen en Kiev podrían cambiar la perspectiva de los europeos.