Ascienden a 27 los muertos por el ataque de Kiev contra civiles en la provincia rusa de Jersón

Dos de las víctimas mortales eran menores de edad.

El Comité ruso de Investigación comunicó este viernes que el número de víctimas mortales que dejó el ataque perpetrado la víspera por Kiev contra civiles en la provincia de Jersón ascendió a 27 personas.

Se informa que el organismo sigue investigando el caso penal abierto por acto terrorista cometido en la localidad de Jorly. "Según la investigación, en la noche del 1 de enero se llevó a cabo un ataque masivo con drones ucranianos equipados con municiones contra un café y un complejo hotelero en la localidad de Jorly, donde en ese momento se encontraban al menos 100 civiles, entre clientes y personal del establecimiento", reza el comunicado.

El Comité de Investigación reveló que el atentado terrorista causó la muerte a 27 personas, entre ellas 2 menores de edad. Además, se reporta que 31 personas, entre ellas 5 niños, fueron trasladadas a centros médicos con lesiones de diversa gravedad.

"Durante la investigación preliminar se identificará y se llevará ante la justicia a todos los representantes de las Fuerzas Armadas de Ucrania implicados en este delito", aseguró el organismo.

¿Qué pasó?

Conforme a datos de investigación, estuvieron involucrados tres vehículos aéreos lanzados contra un café y un hotel en la costa del mar Negro, en la población de Jorly, en plena celebración del Año Nuevo. Uno de los drones llevaba una mezcla inflamable. Muchos civiles murieron quemados vivos. El 2 y 3 de enero fueron declarados días de luto en la provincia de Jersón.

El gobernador local, Vladímir Saldo, afirmó haber proporcionado la información sobre la tragedia al presidente del país, Vladímir Putin. "Vladímir Vladímirovich coincidió con la opinión de que este crimen, en términos de crueldad, inhumanidad y cinismo, es el mismo que la quema de personas en Odesa el 2 de mayo de 2014", detalló.

Saldo se refirió al crimen perpetrado contra la Casa de los Sindicatos de Odesa en 2014, cuando neonazis ucranianos prendieron fuego deliberadamente al edificio donde se escondían ciudadanos contrarios al golpe de Estado y a la política de las nuevas autoridades de Kiev, después de chocar con radicales.

A su vez, la portavoz de la Cancillería rusa, María Zajárova, declaró que las acciones del régimen de Kiev muestran su "carácter bestial", así como "el odio neonazi, la deshumanización que crece en progresión geométrica" y "la burla de lo sagrado", inherentes a los colaboradores de Ucrania occidental. "¡Acusamos de ello a todos los que financian a los bastardos terroristas en Ucrania! ¡Los acusamos del asesinato de niños y del exterminio de población civil! ¡Los acusamos de corromper la condición estatal ucraniana, convertida en una máquina de matar!", sentenció Zajárova.