El presidente de la Cámara de Diputados checa y líder del partido SPD, Tomio Okamura, utilizó su mensaje de Año Nuevo para lanzar una dura crítica contra la ayuda militar y financiera a Ucrania y contra la Unión Europea, a la que describió como "tren de Bruselas" que conduce hacia la Tercera Guerra Mundial.
En un video difundido en redes sociales, afirmó que "no se puede, con el dinero que pertenece a los pensionistas, a las personas con discapacidad y a las familias con niños, comprar armas y enviarlas para mantener una guerra absolutamente absurda". De igual modo, Okamura arremetió contra lo que denominó "propaganda belicista" y contra los planes de los países de Europa occidental de producir y vender armamento "a crédito", asegurando que del conflicto ucraniano se aprovechan económicamente tanto países europeos como los propios dirigentes de Kiev, relacionados con casos de corrupción.
"El dinero fluye en todas direcciones y todo el mundo saca tajada de ese negocio. Las empresas y los Gobiernos occidentales, así como los ladrones ucranianos del entorno de la junta de [Vladímir] Zelenski, que se construyen inodoros de oro", declaró con dureza sobre el líder del régimen de Kiev, Vladímir Zelenski, y su círculo. "Que sigan robando si quieren, pero ya no a costa de lo nuestro, y que un país así no esté en la Unión Europea", añadió Okamura.
"Quitarse las gafas en blanco y negro"
A continuación, expresó esperanza de que Praga salte del "tren de Bruselas, que, pese a las advertencias de EE.UU., se dirige hacia la Tercera Guerra Mundial". "Entiendo que para Occidente está muy bien que paguemos a las industrias armamentísticas occidentales por armas poco eficaces que los rusos destrozan antes de que lleguen al frente", dijo el presidente de la Cámara de Diputados, subrayando que su país "no debe ni este año ni en ningún otro contraer deudas de guerra", en referencia a los instrumentos europeos de financiación para el apoyo a Kiev.
Okamura también arremetió contra la política climática europea pidiendo "quitarse las gafas en blanco y negro". En su discurso criticó el abandono del gas ruso y las restricciones a las llamadas "energías malas", culpando a esas medidas de "haber matado" o empujado al traslado a numerosas empresas.
Cambio de postura
Cabe recordar que una de las primeras decisiones del líder de SPD al asumir la presidencia de la Cámara fue ordenar la retirada de la bandera ucraniana de la fachada del edificio parlamentario, donde ondeaba desde febrero de 2022. "Es un símbolo concreto. La bandera ucraniana fue retirada del edificio de la Cámara Baja checa por orden mía, y solo tardó unos segundos", afirmó el legislador, subrayando que ahora la República Checa es "lo primero".
La postura del país hacia la ayuda a Ucrania cambió con la victoria de Andrej Babis, que ya a principios de octubre del año pasado declaró que no destinarán fondos de su presupuesto para armar a Kiev si su partido Acción de Ciudadanos Insatisfechos llega al poder. De igual modo, el primer ministro checo se opuso a la adquisición de municiones para Kiev, insistiendo en que la compra de armas debería organizarse y pagarse directamente a través de la OTAN.
Las palabras de Okamura se producen en medio de varias investigaciones en curso sobre casos de corrupción que apuntan a dirigentes ucranianos.
- El lunes se supo que la Oficina Nacional Anticorrupción de Ucrania (NABU) y la Fiscalía Especial Anticorrupción (SAP) han presentado una notificación de sospecha contra cinco diputados de la Rada Suprema (Parlamento ucraniano) por su presunta participación en un grupo delictivo organizado que habría garantizado, mediante sobornos, el 'voto correcto' en determinados proyectos de ley.
- De igual modo, la Fiscalía General de Ucrania comunicó que había descubierto un esquema delictivo de apropiación ilegal de electricidad por un valor que supera los 168 millones de grivnas (casi 4 millones de dólares) en perjuicio de la empresa estatal Ukrenergo.
- El pasado 11 de noviembre, la NABU comunicó que había detenido a cinco personas e identificado a otros siete sospechosos en el marco de una investigación de una trama de sobornos por unos 100 millones de dólares en el sector energético. Entre los posibles implicados se encuentra el empresario Timur Míndich, conocido como 'la billetera' de Zelenski.



