"Paridad para las próximas décadas": las cinco 'joyas' del armamento ruso en 2025

Expertos militares destacaron cinco sistemas de armas rusas que buscan mantener la capacidad de disuasión de Moscú frente a la OTAN y otros posibles adversarios estratégicos.

Rusia aceleró de forma visible la renovación de su arsenal estratégico en 2025, presentando varios sistemas de nueva generación concebidos para reforzar la disuasión nuclear frente a la OTAN y asegurar la capacidad defensiva del país. Pese a las sanciones occidentales y a la presión económica, Moscú logró poner en servicio o acercar a su fase operativa armas que combinan tecnologías nucleares compactas, hipersónicas y furtivas, destacan expertos consultados por RT en ruso.

"Los últimos modelos, sobre los que obtuvimos más información en 2025, se convirtieron en una clara demostración de las crecientes capacidades del sector ruso de defensa, a pesar de las sanciones y de otras dificultades. Los retos a los que se enfrentó la Federación Rusa se convirtieron en un estímulo para el desarrollo de armamento que permita contener a sus adversarios", señaló al medio el corresponsal militar Alexéi Kozhevnikov.

Burevéstnik y Poséidon: la apuesta nuclear de largo alcance

El bloque más llamativo de este salto tecnológico lo encarnan dos sistemas que usan motores de propulsión nuclear: el misil de crucero estratégico de alcance ilimitado Burevéstnik y el vehículo submarino no tripulado Poséidon. Ambos pasaron en 2025 por fases de prueba determinantes.

En la reunión que el pasado 4 de noviembre mantuvo en el Kremlin con los creadores de dichas armas, el presidente ruso, Vladímir Putin, describió las tecnologías implicadas como "únicas en muchos aspectos y complementarias entre sí". El mandatario resaltó la "importancia histórica" que reviste para el pueblo ruso su trabajo, ya que —recalcó— permite "garantizar la seguridad y el equilibrio estratégico para las próximas décadas", es decir, "para todo el siglo XXI".

Según apuntó Putin, Burevéstnik superó a todos los sistemas de misiles conocidos en el mundo por distancia de vuelo y va equipado con "potentes reactores nucleares ultrapequeños", cuyo lanzamiento "se mide en segundos", frente a las horas o incluso días que requieren las plantas convencionales.

En octubre, el jefe del Estado Mayor ruso, Valeri Guerásimov, informó al mandatario de la posibilidad de emplear este misil "con precisión garantizada contra objetivos altamente protegidos a cualquier distancia". Durante las últimas pruebas, explicó, el proyectil cubrió una distancia de 14.000 kilómetros en un tiempo de vuelo que rondó las 15 horas, si bien este no es su "límite", puntualizó.

En lo que respecta a Poséidon, se presentó como un sistema submarino estratégico con características igualmente fuera de estándar. Para este dron submarino se desarrolló un sistema de control específico y se emplearon materiales y componentes avanzados que permiten alcanzar profundidades de hasta 1 kilómetro. Este aparato fue anunciado por primera vez en 2018 por el presidente Putin.

Anteriormente, se informó que el Poseidón es capaz de alcanzar una velocidad superior a los 200 km/h. Su autonomía es global y queda limitada únicamente por la vida útil del combustible nuclear, por lo que resulta prácticamente ilimitada. 

"En cuanto a las velocidades y las profundidades de movimiento de este vehículo no tripulado, no existe nada similar en el mundo y es poco probable que aparezca en un futuro cercano. Y no existen formas de interceptarlo", enfatizó Putin. Según explicó, el tamaño de la planta en energía del Poseidón es mil veces menor que el de un reactor nuclear de un submarino, pero su potencia supera incluso a la de los misiles intercontinentales rusos más avanzados, como el Sarmat.

El jefe del Estado ruso destacó que los programas de Burevéstnik y Poséidon han traído consigo "un verdadero tesoro de nuevos materiales, tecnologías, soluciones no tripuladas, de software y digitales, de elementos de la base de componentes", que deberían abrir la puerta a avances, tanto en sectores civiles como en el complejo militar‑industrial. Además, aseguró que los sistemas "garantizarán la paridad estratégica, la seguridad y la posición global de Rusia durante décadas".

Jabárovsk: un nuevo submarino para medios especiales

En el ámbito naval, 2025 trajo la salida del dique de construcción del submarino nuclear Jabárovsk, un sumergible llamado a convertirse en portador de armamento submarino de nueva generación y de sistemas robotizados. El 1 de noviembre, el ministro de Defensa, Andréi Beloúsov, participó en la ceremonia de puesta a flote en los astilleros de Severodvinsk (provincia rusa de Arjánguelsk) y subrayó que, una vez completados los ensayos, la nave asumirá misiones de protección de las fronteras marítimas rusas y de defensa de los intereses nacionales en distintas áreas del océano Mundial.

El analista militar y fundador del portal Military Russia, Dmitri Kórnev, considera que el desarrollo Jabárovsk entronca con los submarinos de misiles balísticos del proyecto 955A Boréi‑A. "Será un submarino de especial destino digno, con altas prestaciones de velocidad y un alcance ilimitado", afirmó en declaraciones a RT.

Oréshnik: misil hipersónico de alcance intermedio en servicio en Bielorrusia

En el terreno de los misiles balísticos, el salto cualitativo llegó con el arranque de la producción en serie del complejo hipersónico de alcance intermedio Oréshnik y con su despliegue operativo en Bielorrusia a finales de año. Minsk presenta este sistema como una respuesta a lo que califica como acciones agresivas de la OTAN y un intento de alterar el equilibrio de fuerzas en Europa.

"Debemos garantizar la tranquilidad de nuestros ciudadanos. En definitiva, esto [el despliegue de Oreshnik] es nuestra respuesta a sus acciones agresivas [de Occidente], para que comprendan que si se meten con nosotros, sufrirán daños inaceptables. Para eso está destinado. Es un complejo destinado a la disuasión estratégica", explicó el ministro de Defensa bielorruso, Víktor Jrenin, en una entrevista con el canal chino CGTN. Según el jefe militar, los posibles desafíos de un ataque serían definidos por los militares bielorrusos, mientras que especialistas rusos apoyarían la operación técnica del sistema.

El primer uso operativo de este sistema de armas se registró el 21 de noviembre de 2024, cuando destruyó con precisión la planta ucraniana de Yuzhmash, uno de los mayores complejos industriales heredados de la época soviética. Horas después, el presidente Vladímir Putin confirmó que se había empleado en esa acción el nuevo misil Oréshnik. "Se probó en condiciones de combate uno de los sistemas rusos de misiles de alcance intermedio más novedosos. En este caso, con un misil balístico en un equipo hipersónico no nuclear", anunció Putin. Según recalcó el mandatario ruso, "no hay ninguna posibilidad de derribar estos misiles".

El Oréshnik es un novedoso misil balístico ruso de alcance intermedio capaz de alcanzar velocidades hipersónicas de hasta Mach 10, unos 3 kilómetros por segundo. Su alcance oscila entre los 800 y los 5.500 kilómetros. La potencia de un ataque masivo con el Oréshnik puede ser equivalente a la de un ataque nuclear: todo lo que se encuentra en el epicentro de la explosión queda pulverizado. 

El experto militar Vasili Dandykin resumió el principal argumento a su favor en clave de disuasión: la imposibilidad práctica de interceptarlo. "Oréshnik es el resultado de una profunda reconsideración de la experiencia soviética en la creación de complejos de misiles terrestres de alcance intermedio, incluyendo principalmente el 'Pionero'. Las características del Oréshnik no se han revelado, pero, teniendo en cuenta que se trata de un misil hipersónico, se puede concluir que es imposible interceptarlo. Y su alcance es de hasta 5.500 kilómetros", afirmó.

Su‑57: quinta generación con nuevo motor

En el aire, 2025 estuvo marcado por dos vectores: el incremento del ritmo de producción del caza de quinta generación Su‑57 y su primer vuelo con un nuevo motor, el denominado 'Producto 177'. Moscú subraya que esta aeronave no solo cubrirá las necesidades de las Fuerzas Aeroespaciales rusas, sino también las de socios extranjeros en el ámbito de la cooperación técnico‑militar.

La Corporación Aeronáutica Unificada (OAK) explicó que el nuevo motor ofrece un empuje superior y "mejora aún más las prestaciones de vuelo", creando "un margen significativo" para la evolución futura del aparato. Actualmente, el Su-57 es el único caza de quinta generación en el mundo que ha demostrado su eficacia frente a los sistemas de defensa antiaérea occidentales en condiciones de combate real. El avión es capaz de emplear una amplia gama de municiones guiadas de alta precisión y se distingue por su baja detectabilidad ante los radares enemigos. Desde 2020, los cazas furtivos se entregan en serie al Ejército ruso y actualmente de manera eficaz en los frentes aéreos de la operación militar especial.

La capacidad del Su-57 para operar de forma furtiva se debe a su baja detectabilidad en los rangos radar, infrarrojo y visual, así como al hecho de que es capaz de portar sus misiles almacenados específicamente en los compartimentos internos, lo que resulta crucial para preservar sus características furtivas y mantener una firma de radar reducida durante las misiones de combate. En caso necesario, los misiles pueden transportarse en puntos de anclaje externos bajo las alas o el fuselaje.

Para Dmitri Kórnev, este margen de mejora es uno de los elementos esenciales del programa. "El Su-57 es una plataforma de alta tecnología. En mi opinión, el potencial de este avión aún está por descubrir, especialmente en el contexto de la lucha contra la aviación moderna y la superación de la defensa aérea escalonada", señaló.